La escena es tan surrealista que solo se entiende de una manera: el tipo parecía querer que le detuvieran. Tres intervenciones seguidas, pillado en todas, vuelve al local una y otra vez… y aun así, el ladrón no ceja en el empeño. ¿Se ríen de los agentes?
Roba, vuelve a robar… y solo acaba detenido cuando insulta a los policías. La historia de Vitoria parece de manual, pero no de seguridad ciudadana, sino de paciencia infinita. Hay tantos reincidentes que campan a sus anchas, que uno ya no sabe ni que pensar: ¿Se ríen, se descojonan?
Un varón de 35 años fue detenido en Vitoria como presunto autor de hurto y desobediencia grave, después de protagonizar una secuencia digna de estudio:
- primero, robó en un comercio de la avenida Gasteiz
- después volvió a intentarlo en las inmediaciones con un patinete eléctrico
- y en la tercera, regresó una tercera vez al mismo local, aunque sin éxito
Hasta ahí, libre. Los agentes le pidieron varias veces que se marchara, pero el hombre ignoró las órdenes, insultó y arremetió contra uno de ellos.
Entonces fue detenido
PEDAGOGIA Y PACIENCIA
Una curiosa labor pedagógica policial que, visto el resultado, no sirvió para nada.
SE RÍEN A LA CARA
No sabemos si el ladrón se ríe a la cara de los agentes, y por ende de los ciudadanos que pagan impuestos… pero la escena deja claro que la paciencia policial no sirve con los delincuentes.









Qué maravillosa ciudad tenemos ya con la delincuencia!! para mudarse de localidad.