Durante el confinamiento han aflorado infinitas acciones solidarias, nos hemos dado cuenta de la importancia de los abrazos y de todo aquello que realizábamos con total libertad porque formaba parte de nuestra rutina.
Pero, con la llegada del coronavirus, los ojos han estado apuntando hacia los comportamientos ajenos más que nunca. Muchos, al puro estilo vieja del visillo, han gastado tiempo y energía en vigilar lo que hacía el resto. Se puede afirmar que la frase “Vive y deja vivir” no la han aplicado demasiado durante estos meses.
Dueños de perros
Centrándonos en los colectivos sociales (vamos a dejar a un lado la política y sus gestiones en relación al Covid-19 por un momento), primero la diana se colocó en los dueños de los perros. La envidia, uno de los pecados capitales, empezaba a asomar. Y solo era el comienzo. Muchos vecinos vitorianos, prismáticos en mano, se dedicaban a vigilar cuantas veces paseaban al día los vecinos a su mascota, cuanto tiempo y a cuanta distancia del domicilio.
Políticos y deportistas
El Covid-19 se propagaba como la pólvora y los test escaseaban. Los ciudadanos de a pie no tenían acceso a ellos pero otros colectivos sí como por ejemplo ciertos políticos (los de los bandazos y oscurantismo), los Reyes y deportistas con abundantes cuentas bancarias, entre otras tantas profesiones. Conocer esta información enfadó a la sociedad ya que evidenciaba la todavía presente diferencia de clases.
Con la llegada de las (confusas) fases de desescalada, deportistas de la talla de Martín Fiz también recibieron una gran oleada de críticas por correr en grupo cuando las reglas determinan que únicamente se puede realizar deporte sin compañía. Finalmente, el vitoriano pidió perdón por redes sociales. Pero aunque Fiz haya sido la cara visible del incumplimiento de la norma, no es el único. Infinidad de ciudadanos aprovechan el derecho de salir a dar una vuelta para verse con sus amigos aunque la norma sea explicita: solo se puede salir a caminar con las personas que convivimos. Una vez más, adiós a la distancia de seguridad.
Padres de niños
Otro grupo que no estuvo exento de críticas fue los padres de los niños, que, en el primer día de permiso (26 de abril) no cumplieron las correspondientes normas para salir a la calle: únicamente lo podían hacer niños de 14 años, acompañados por un solo adulto, un máximo de 3 niños por adulto y a un kilómetro máximo de la vivienda. En muchos rincones españoles no se cumplieron mencionadas reglas por lo que cámara en mano, multitud de ciudadanos sacaron fotografías de adultos y niños que no respetaban la distancia social. Los medios de comunicación se hicieron eco de ello provocando grandes asombros y dejando en evidencia la irresponsabilidad de muchos padres.
Bares
Desde la llegada de la fase 1 del pasado lunes, los bares tienen luz verde para abrir sus terrazas. Eso sí, respetando el 50 % del aforo. Como era de esperar, y visto los antecedentes de la ciudadanía, las terrazas se llenaron de gente evidenciando que no se cumplía el requisito del aforo. Las fotografías de terrazas en las que no se respetaba la distancia de seguridad entre mesas se enviaban entre los grupos de WhatsApp a gran velocidad, y con ello, los comentarios negativos hacia los dueños de los bares.
Las siguientes fases de la desescalada están a la vuelta de la esquina. ¿Cuál será el siguiente colectivo que reciba una oleada de críticas?



Muy fácil… los empresarios y las empresas que empiecen a prescindir de puestos de trabajo tras los ERTEs
Yo, introduciría un colectivo más. El de los periodistas sin conciencia , más preocupados en el sensacionalismo que generan informaciones no contrastadas, pero que generan polémica, que la de informar y difundir información veraz a una ciudadanía con ansia de saber y a la que no le queda más remedio que fiarse, aunque no saben que quien le ofrece esa información tiene objetivos muy diferentes….
Grandísima razón. Creo que verdaderamente ese ha sido el colectivo más criticado durante la crisis, aunque el autor del artículo haya preferido mirar para otro lado
la pregunta del millon, si llueve los bares tambien te manda a la terraza con el cafe o la cerveza, ya veras cuando todos manden a la calle a gente que tienen trabajando,
Se debería incluir a otro «colectivo»: la policía municipal. Ineficaz, incompetente, no actuando como debería, dejadez en sus funciones y responsabilidades. Su actuación ha sido, o prepotente y chulesca, o pasota para evitarse conflictos. Quiero imaginar que es culpa de sus mandos y, en última instancia, del …… de alcalde que tenemos.
Más actuar, más propuestas de sanción y menos achantarse y escaquearse de sus responsabilidades.
Postdata: Auditorio NO.
Falta otro… Adolescentes
En manada, abrazándose, petando terrazas sin distanciamiento …
Amén!! Los parques están llenos que grupos de adolescentes sin mascarilla, incluso he visto pasar coches de la policía cerca y no les han dicho nada…tanta severidad con unos y con otros ninguna…
Eso se llama cobardía pura y dura, no sea que alguno de los chavales se exalte y se lleven un recado. Y encima si son menores, son intocables, al menos para los jueces.
Lo de fiz viene de lejos, sus corredores ocupan habitualmente el carril de peatones y de bicis, se comen todo lo que viene de frente, pero ellos a lo suyo….da igual.
pues mirar el funeral de el comunista Anguita y veres las separaciones, vamos que tenemos otro rebrote de la pandemia asegurada en Espàña