Un 76 % de las calles de Vitoria tienen obstáculos, como terrazas, farolas, bicicletas mal aparcadas o papeleras, que dificultan la circulación segura y autónoma de las personas con baja visión.
El dato figura en un estudio de la asociación Retina Araba Begisare, que ha elaborado un informe sobre la adaptación del espacio urbano de Vitoria al colectivo de personas con discapacidad visual, en el que ha analizado cerca de 30 kilómetros de calles, divididos en 300 tramos, el 10 % de los existentes en la ciudad.
Los resultados son que el citado 76 % de los tramos no cumplen la normativa referente a la movilidad, y en cada uno de ellos se encuentra una media de 4,8 obstáculos, que pueden ser desde terrazas (18 %), farolas (16 %), bicicletas mal aparcadas (9 %) o papeleras (7 %).
En cuanto a los pasos de cebra, el 72 % cuenta con pavimento de advertencia (botones) pero solo el 17 % es direccional, es decir, tiene líneas que lleven adecuadamente a la fachada o al paso cebra.
Las obras en la vía pública no están señalizadas como deberían: el 63 % de las escaleras analizadas no tienen pasamanos como indica la normativa y el 79 % no cuenta con banda enrasada, mientras que el 73 % de los bolardos no cumple con los requisitos de accesibilidad actuales y el 46 % de los tramos no cumple con la uniformidad media de iluminación.
En la presentación del estudio Begisare ha destacado que las dificultades de accesibilidad pueden conllevar problemas más graves en la calidad de vida y el día a día de las personas con discapacidad visual. La falta de uniformidad iluminaria es una de las más importantes, así como los accidentes que generan los bolardos.
El resultado del informe se ha presentado al departamento de Espacio Público del Ayuntamiento de Vitoria para trabajar de manera conjunta en las soluciones.
Precisamente Beatriz Artolazabal, concejala de Espacio Público, ha acudido a la presentación del informe, y se ha colocado unas gafas que limitan la visión y ha realizado un pequeño recorrido guiado por una persona con baja visión, que le ha ido explicando los obstáculos que se encuentran en su día a día.
La teniente de alcaldesa ha destacado que el estudio es una herramienta valiosa que señala áreas de mejora y también refuerza su compromiso con la accesibilidad universal. «Nuestra responsabilidad como institución pública es minimizar esas dificultades mediante la creación de un entorno urbano accesible seguro y adaptado a las necesidades de todas las personas», ha concluido. EFE








Nuestra simpática alcaldesa tiene la ciudad hecha una pena. Mucho bla, bla, bla en su campaña para asaltar la poltrona y una vez arriba, si te he visto no me acuerdo. Igual que su jefe el felón y su banda de la PSOE, todos, ellos y ellas, mienten más que hablan, ni uno solo es de fiar. Está haciendo buenos a sus dos antecesores. Va por mal camino, así no repite.