Expertos en reumatología han alertado del importante retraso en diagnosticar enfermedades de este ámbito, que puede alcanzar incluso los 7 años, cuando su detección precoz es fundamental para el éxito del tratamiento.

Así lo han constatado los especialistas que asisten al VIII Simposio de Espondiloartritis de la Sociedad Española de Reumatología (SER), que se celebró este viernes y sábado en Vitoria.

Las espondiloartritis son un conjunto de enfermedades reumáticas que engloban patologías como la espondilitis anquilosante, la artritis psoriásica, las espondilartropatías asociadas a enfermedades inflamatorias intestinales, así como las artritis reactivas.

Se estima que su prevalencia podría superar el 1,2 % de la población, lo que equivale aproximadamente a medio millón de afectados en España, de ellos más de 25.000 en Euskadi.

El presidente del comité organizador del simposio y jefe de Servicio de Reumatología del Hospital Universitario de Álava, Jaime Calvo, ha subrayado que «aunque se ha mejorado el diagnóstico todavía existe un importante retraso diagnóstico ya que la identificación precoz de estos pacientes no siempre es sencilla».

Diversos estudios cifran ese retraso entre los 7 y 8 años pero esto puede variar según la estructura sanitaria de los países. Concretamente en España es «algo menor».

No obstante, ese retraso es decisivo ya que, según ha indicado el presidente de la Sociedad Española de Reumatología (SER), Juan J. Gómez-Reino Carnota, «el aspecto fundamental del éxito del tratamiento y que determinará un buen pronóstico a largo plazo es realizar un diagnóstico precoz para poder administrar el tratamiento más adecuado lo antes posible».

Por ello, la Sociedad Española de Reumatología está llevando a cabo campañas de concienciación como la que lleva por lema «Escucha a tu cuerpo» para mejorar la detección precoz, sobre todo en el colectivo joven.

Entre los principales avances en el diagnóstico destaca la resonancia magnética y el uso de las terapias biológicas que, según el doctor Calvo, han supuesto «una auténtica revolución».

Las espondiloartritis, al igual que el resto de patologías musculoesqueléticas, son crónicas y pueden afectar gravemente a la capacidad de las personas para desarrollar sus actividades diarias, lo que produce una notable disminución de su calidad de vida.

En ocasiones, estos pacientes también sufren un importante impacto psicológico, que se debería manejar en un abordaje multidisciplinar.

El presidente de la Sociedad de Reumatología de Euskadi y reumatólogo del Hospital de Mendaro (Gipuzkoa), Juan José Intxausti, ha denunciado por su parte que existe un importante déficit de reumatólogos en Euskadi, ya que para alcanzar el estándar recomendado por la Organización Mundial de la Salud de 1 especialista por cada 40.000 habitantes, haría falta incorporar al menos a 14 reumatólogos.

Actualmente hay 39 en el País Vasco para una población de más de dos millones de habitantes. Ello redunda en una “elevada carga asistencial”, por lo que ha instado a las autoridades sanitarias a mejorar esta situación.

Como actividad paralela al congreso un equipo de traumatólogos ofrece información sobre las enfermedades reumáticas y la posibilidad de hacerse pruebas como ecografías y densitometrías a los ciudadanos que acuda al centro comercial El Boulevard. EFE



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