Iñigo Urkullu ha tenido que responder a varias preguntas sobre la vacunación irregular de estos altos cargos y a las peticiones de la oposición para que dimita la consejera de Salud, Gotzone Sagardui, como máxima responsable.
El lehendakari ha explicado que el Gobierno Vasco ha elevado una consulta sobre estos hechos a la Comisión Ética Pública para que se pronuncie sobre ellos y ha reiterado su apoyo a Sagardui al defender que «ni ocultó ni evitó problemas y reconoció errores».
«La consejera está en disposición de seguir en su cargo y así lo hará. Rechazo las acusaciones falsas realizadas a sabiendas», ha reiterado.
Ha insistido en que la consejera dio explicaciones inmediatamente en el Parlamento y ha reiterado que los gerentes de Santa Marina y Basurto «no cumplieron» los criterios de prioridad fijados en el protocolo de vacunación que «son conocidos» por todos los profesionales sanitarios.
El Departamento de Salud, ha añadido, ha actuado con «responsabilidad, firmeza y transparencia». A quien más daño hace esta situación, ha continuado, es a Osakidetza por el proceder de dos de sus responsables. «Su actuación no es aceptable», ha remarcado.
No descarta más irregularidades
Urkullu ha reconocido que no puede garantizarse que se produzcan errores o comportamientos irregulares ni que se produzcan fallos pero sí se puede garantizar que si los hay habrá una reacción rápida y depuraciones como así ha ocurrido con los dos exgerentes de los hospitales.
También ha dicho que desea que no se vuelvan a repetir este tipo de hechos y ha añadido que puede garantizar que los «controles funcionan» y que el Gobierno Vasco está actuando con «transparencia y honestidad».
Respuesta de los partidos
La parlamentaria de EH Bildu Rebeka Ubera ha reiterado que la consejera de Salud, Nekane Sagardui, mintió al Parlamento Vasco en relación a la vacunación irregular del director del hospital de Santa Marina, José Luis Sabas, y ha vuelto a decir que si no presenta su dimisión, el lehendakari la tiene que cesar.
«Necesitamos una persona íntegra al frente de Salud», ha reclamado Ubera, quien ha reprochado al Gobierno Vasco que gestione las vacunas contra la covid-19 «como si fueran suyas, como hacen con todo» y ha insistido en que Sagardui «no ha sido capaz de exigirse a sí misma las mismas responsabilidades que a los demás».
La portavoz de Elkarrekin Podemos-IU, Miren Gorrotxategi, ha vuelto a pedir al lehendakari responsabilidades políticas en relación a esos hechos y ha preguntado sobre las personas del PNV que se han vacunado.
El parlamentario de PP+Cs y dirigente popular Carlos Iturgaiz también ha reclamado la dimisión o el cese de la consejera ante el «caos evidente y el escándalo» en la campaña de vacunación al asegurar que Sagardui mintió.
Ha subrayado que la consejera está «inhabilitada» para dirigir Salud y la lucha contra la pandemia, y ha acusado a Urkullu de estar «en plan negacionista de este escándalo, cuando la sociedad vasca está pidiendo responsabilidades».
La parlamentaria de Vox, Amaia Martínez, también ha reprochado a Urkullu el caso de las vacunaciones irregulares y ha asegurado que este tipo de hechos provocan «desconfianza» en la ciudadanía.
Objetivos: Vacunar y 60 casos por 100.000
El lehendakari, Iñigo Urkullu, ha reconocido este viernes que el control de la pandemia de la covid-19 no va a ser «fácil», y ha asegurado que el objetivo de su Gobierno es continuar con el proceso de vacunación y bajar la tasa de incidencia en 14 días por cada 100.000 habitantes hasta los 60 casos.
En respuesta a una pregunta del parlamentario del PNV Luis Javier Tellería sobre la situación de la pandemia de la covid-19 durante el primer pleno de control del Parlamento Vasco de este año, Urkullu ha elogiado el esfuerzo de la sociedad ante esta pandemia y ha hecho un llamamiento para que se sigan cumpliendo todas las medidas.
Ha asegurado que la gestión de la crisis en Euskadi ha evitado el confinamiento domiciliario, el colapso sanitario, el cierre de los centros educativos y el coma económico, además de sentar las bases para ayudar a los sectores más perjudicados.
El lehendakari ha reconocido que de cara los próximos meses hay dos variables que van a condicionar la evolución de la pandemia: una negativa por las mutaciones del virus, la que surgió en el Reino Unido y «otras que se pueden importar», y una positiva, que es el proceso de vacunación, aunque aún hay «muchas dudas» sobre la capacidad de distribución y producción.
«La vacunación es la base fundamental de lucha contra la pandemia. Lo es y lo será», ha subrayado tras insistir en que la estrategia es la misma para Europa, para el Estado español y para Euskadi, que ahora mismo está condicionada por la escasez de viales.
Ha asegurado que vacunar a las personas más vulnerables y expuestas va a suponer un «alivio» para el sistema hospitalario y principalmente para las camas ucis, además de una reducción de la mortalidad entre estos colectivos.
El objetivo que se ha marcado su Gobierno, ha señalado, es en primer lugar situar la tasa de incidencia por debajo de los 500 casos por 100.000 habitantes y en segundo lugar bajar este indicador hasta los 60 casos.
Ha expuesto que Euskadi «cumplirá con sus objetivos de vacunación» y ha explicado que hasta el momento se han inoculado 50.000 dosis cumpliendo con las prioridades recogidas en los protocolos y con «solo dos irregularidades graves», en referencia a los exdirectores de Santa Marina, José Luis Sabas y Basurto, Eduardo Maiz, que ya no están en sus cargos.
Sagardui: En ningún caso asumo la responsabilidad de la vacunación irregular
La consejera de Salud, Gotzone Sagardui, ha insistido en que «en ningún caso» asume la responsabilidad de la vacunación irregular de los directores gerentes de los hospitales de Santa Marina y Basurto, que ha provocado la petición de su dimisión por parte de toda la oposición.
Sagardui ha hecho esta afirmación en su respuesta en el pleno de control del Parlamento Vasco a una interpelación de la representante de PP+Cs Laura Garrido, quien le ha acusado de «faltar a la verdad» en cuanto a la inoculación de vacunas fuera de protocolo a estos dos ya ex altos cargos de Osakidetza.
Ha denunciado que «todo lo que rodea a las vacunas es un desastre» y su planificación un «absoluto caos», y ha hecho hincapié en que a Santa Marina llegaron «dosis sin control» para inyectar a toda la plantilla, incluido a su director y con el conocimiento de la consejera, a la que ha calificado de «auténtica responsable de este desastre».
La consejera ha lamentado que Garrido y ella están «condenadas a no entenderse» al opinar que la parlamentaria de PP+Cs «ignora» sus explicaciones. Sagardui ha reiterado que no estaba al corriente de que el exdirector de Santa Marina, José Luis Sabas, iba a inocularse la vacuna y ha insistido en que no mantuvo con él una «conversación» sobre la vacunación en ese centro, sino que «fueron mensajes de Whatsapp».
«Estas cosas no se resuelven por Whatsapp, sino frente a frente, que es lo que hizo la directora general de Osakidetza al día siguiente (de conocer la vacunación de los dos directivos): ir a los hospitales y hablar con los dos gerentes», ha apuntado.
Sagardui ha incidido en que la llegada de un alto número de vacunas a Santa Marina se debió a un «error de coordinación» y a un «incumplimiento de las instrucciones» recogidas en los protocolos, y ha dejado claro que ninguna de estas razones es la causa de la exigencia de responsabilidades a los dos exgerentes.
«En ningún caso asumo la responsabilidad de mal uso de las vacunas por dos altos cargos de Osakidetza, cuya falta de ejemplaridad ha tenido consecuencias», ha recalcado la consejera, que cuenta con el respaldo y la plena confianza del lehendakari, Iñigo Urkullu.
En este sentido, la titular de Salud ha indicado que si los dos directivos ya no forman parte de Osakidetza «no es por el número de vacunas» que llegaron a sus hospitales, sino por «la pérdida de confianza en ellos», que tenían que haber tenido un «comportamiento ejemplar y acorde con la actual escasez de vacunas para atender a vulnerables y a personas expuestas al virus». EFE










Sagardui: «En ningún caso asumo la responsabilidad de la vacunación irregular».
Por supuesto. Lo otro sería inconcebible.
Sagardui dixit: «Estas cosas no se resuelven por Whatsapp, sino frente a frente, que es lo que hizo la directora general de Osakidetza al día siguiente (de conocer la vacunación de los dos directivos): ir a los hospitales y hablar con los dos gerentes».
Logicamente el whatsapp no es un medio de comunicación. Tampoco lo es el correo electrónico. Ni siquiera el correo postal. Sólo la conversación frente a frente. Retiremos los Iphones y portátiles a sus señorías. Total.
Hormigón armado. Así tienen la cara. Y así nos luce el pelo.
¿Tampoco sabe la sra consejera que se ha vacunado a las monjas de clausura de Agurain y de Lekeitio?
Si considera Osakidetza que esto no es una irregularidad, cuando se procede a la vacunacion de monjas de clausura y no se ha vacunado todavia al personal de emergencias ni a todo el personal sanitario…..
¿O sera que se considera a las monjas de clausura personal de primeria linea porque rezan por todos nosotros?
La pesima organizacion con las vacunas es el reflejo de la organizacion de Osakidetza en general. Mucho jefe y poco indio.