Una tubería llevará agua desde Laguardia a Oyón, una medida que permitirá paliar la sequía que afecta a la Rioja Alavesa y por la que ya se están empezando a plantear restricciones en jardines y piscinas.
El consorcio de aguas de la comarca ha firmado este jueves con la agencia vasca del agua-URA un convenio para terminar esta tubería.
El objetivo es tratar de diversificar las fuentes y reducir la presión sobre el acuífero de Sierra de Cantabria, con el objetivo de asegurar la garantía de abastecimiento de Oyón -que cuenta con un polígono industrial grande, que consume mucha agua- y del resto de las poblaciones de la Rioja Alavesa oriental.
Para el abastecimiento de agua, Oyón cuenta con un depósito con una capacidad de 5000 m³, un abastecimiento que se completa desde los sondeos del acuífero de Sierra de Cantabria.
Para solventar la situación de sequía de estos últimos años, se ha ejecutado una parte de la instalación de una tubería de 1.910 metros de longitud desde el depósito de Casablanca (Laguardia) hasta el polígono industrial de El Carrascal (Lanciego) y restan 5.204 metros por ejecutar, hasta Oyón.
Ahora se prevé construir una estación de bombeo de agua potable para permitir impulsar el agua del depósito de Casablanca hasta el depósito de Oyón.
Las obras ascienden a 2.138.906 euros, que serán financiadas al 50 % por URA y el Consorcio.
En Euskadi hay localidades importantes o incluso comarcas que se abastecen de aguas subterráneas, como, por ejemplo, el Duranguesado en Bizkaia; Iruña de Oca y Llanada Oriental en Alava; y el Bajo Deba en Gipuzkoa.
Así lo hace también la Rioja Alavesa. Su abastecimiento depende del acuífero de la Sierra de Cantabria. Según URA, se trata de un sistema de abastecimiento robusto, preparado para hacer frente a una situación de sequía de una forma relativamente solvente.
Para URA, impulsar el agua del depósito de Casablanca hasta el Oyón dotará al sistema de mayor resiliencia y ayudará a gestionar con mayor seguridad los estiajes y los posibles episodios de escasez que pudieran acontecer en el futuro.
El año pasado llovió poco en la sierra y sus niveles estuvieron más bajos de lo habitual, lo que tuvo como consecuencia que hubiera restricciones para usos del agua no esenciales durante el verano.
Desde noviembre los niveles del acuífero se han ido recuperando, pero aún están más bajos de lo que es normal en estas fechas y es preciso estar pendiente de la evolución en los próximos meses.
De hecho, el consorcio de aguas de la comarca ha enviado a los ayuntamientos que forman la Cuadrilla de Laguardia-Rioja Alavesa una carta en la que les anuncia una asamblea general en la primera quincena de marzo para organizar los consumos de agua potable en las instalaciones públicas, con la vista puesta en las piscinas.
El objetivo es consensuar un calendario de apertura y cierre de las piscinas, uno de los principales consumos de agua en verano, cuando la comarca se llena de veraneantes.
Actualmente en la comarca ya se ha tomado alguna medida para paliar la sequía, como permitir el riesgo de los jardines municipales solo una hora al día. EFE









Y el mes pasado vaciando el pantano.