La venta del 29,7 % de Talgo cierra un periodo largo, de dos años, en que la compañía buscó accionistas en Hungría, Polonia e India, y que ahora vuelve a sus orígenes, con capital vasco, de la mano de Sidenor, las cajas vascas BBK y Vital y el fondo del Gobierno autonómico Finkatuz.

El consorcio encabezado por la siderúrgica Sidenor, acompañado de las fundaciones vascas BBK y Vital y del fondo público Finkatuz, ha cerrado la compra del 29,76 % de Talgo por 156,67 millones, a un precio de 4,25 euros por acción. 

Hace ya dos años de la primera muestra de interés en firme por Talgo, procedente del constructor húngaro Magyar Wagon, que ofreció a los vendedores (la instrumental Pegaso, compuesta por el fondo Trilantic, la familia Oriol y el fondo de Juan Abelló, Torreal) cinco euros por acción en efectivo.

Los húngaros presentaron una opa por el 100 % del capital de Talgo a ese precio a principio de abril del año pasado, pero a finales de agosto el Gobierno español vetó su entrada, alegando razones de seguridad nacional y la presencia de capital ruso en oferta de Magyar.

Posteriormente, hubo otro amago de opa también a 5 euros, en este caso de la polaca Pesa, que no se llegó a presentar después de una visita del ministro de Economía español, Carlos Cuerpo, a Polonia.

Otra compañía más, la india Jupiter Wagons, dio muestras de su interés en el constructor ferroviario español, aunque en este caso, y visto el panorama, ni siquiera llegaron a formular oferta alguna.

El Gobierno español ha mantenido desde el primer momento su interés en que el accionariado de control sea nacional.

Esta fue desde un primer momento la apuesta del ministro de Transportes, Óscar Puente, muy implicado en la operación en una primera fase, hasta que luego comenzó a pilotar la operación la Oficina Económica del Gobierno, con Manuel de la Rocha al frente.

Este cambio en el Gobierno cristalizó después de que el lehendakari Imanol Pradales urgiera al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en una reunión en Madrid a desbloquear la venta de Talgo.

La solución llegó de la mano de la SEPI, a la que el Gobierno autorizó el 29 de julio la entrada en el capital de Talgo, mediante una ampliación de capital que le llevará a controlar el 7,8 % de la compañía (45 millones de euros) y la suscripción de una emisión de deuda por 30 millones.

La operación de la SEPI se cerró a 4,25 euros por acción y supuso también un cambio en el precio pactado entre Sidenor y Pegaso, que en febrero habían alcanzado un preacuerdo, con un precio de 4,15 euros en efectivo más 0,85 euros adicionales ligados al cumplimiento de hitos financieros en 2027 y 2028.

Nada se dice de los 0,85 euros adicionales en el acuerdo conocido este viernes.

La estructura de la financiación para reforzar el balance de Talgo ha sido desde el preacuerdo el principal caballo de batalla en la negociación.

A la deuda se añadió otro escollo: la multa de 116 millones que le impuso Renfe por los retrasos de más de dos años en las entregas de los trenes Avril, que Talgo debió provisionar, y provocó unas pérdidas de 107,9 millones en sus resultados de 2024.

Diversas fuentes del sector coinciden en que la entrada de Sidenor no resuelve los problemas de capacidad de producción de Talgo, cuya cartera de pedidos se acerca a los 5.000 millones y todavía acumula retrasos importantes tanto en el contrato con Renfe como con la operadora alemana Deutsche Bahn.

Aunque en la comunicación remitida este viernes por la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) no se especifica, el traslado de la sede social de Talgo a Euskadi se da por hecha, porque fue un compromiso anunciado cuando entró el consorcio liderado por Sidenor.

La compañía tuvo su sede tradicionalmente en Álava, pero se mudó a Madrid en los años más duros del terrorismo de ETA y ahora podría volver a su lugar de origen. 

Las instituciones vascas resaltan que la compra de Talgo garantiza su arraigo en Euskadi

Las instituciones vascas han resaltado que con el acuerdo de compraventa de Talgo la sede de la compañía ferroviaria volverá a Euskadi, donde tiene su planta principal, en Rivabellosa (Álava), con 750 trabajadores, y se consolida el proyecto industrial y el empleo.

El consorcio encabezado por la siderúrgica Sidenor, acompañado de las fundaciones vascas BBK y Vital y del fondo del Gobierno Vasco Finkatuz, ha cerrado la compra del 29,76 % de Talgo por 156,67 millones de euros, a un precio de 4,25 euros por acción.

Sobre el acuerdo, el consejero del Industria del Gobierno Vasco, Mikel Jauregi, ha asegurado que es «un hito muy importante que despeja el camino para que la operación pueda cerrarse con éxito este año».

El siguiente paso será la convocatoria de una Junta General Extraordinaria de Accionistas de Talgo, que se convocará en breve para que a mediados de diciembre se apruebe la nueva estructura de financiación. Será en ese momento, antes de Navidad, cuando se cierre la operación definitivamente, ha adelantado el consejero.

La delegada del Gobierno en el País Vasco, Marisol Garmendia, ha calificado de «buenísima noticia» el acuerdo, que supone que «una empresa estratégica para la economía vasca española se quede definitivamente en Euskadi».

Garmendia ha asegurado que el Gobierno de España «ha apostado desde el principio por que Talgo quedase en manos españolas, contribuyendo a la riqueza del país y al sostenimiento de los empleos».

El diputado general de Álava, Ramiro González, ha asegurado que con el acuerdo de compraventa de Talgo el territorio recupera «una empresa histórica -al volver su sede a Álava- y refuerza el sector ferroviario».

González ha subrayado que el acuerdo «supone proyecto, estabilidad y arraigo para un sector estratégico y para toda la cadena de valor industrial alavesa», con impacto en el empleo y proveedores locales.

La Fundación Vital, que aporta 22 millones, ha resaltado igualmente que la operación garantiza que la sede social y fiscal de Talgo se establezca en Álava, fija el centro de decisión de la compañía, estabilizar la continuidad de los 750 puestos de trabajo de la planta de Rivabellosa, y apuesta por un desarrollo futuro de la empresa que genere nuevo empleo en el territorio.

El presidente del PNV, Aitor Esteban, ha también ha calificado de «noticia muy importante» la operación Talgo, que supone un «gran ejemplo de nuestra apuesta por la industria y el arraigo».

Desde la oposición, EH Bildu también ha visto como una «buena noticia» el cierre de la operación, aunque ha avanzado que propondrá el cambio de nombre de la empresa para eliminar «cualquier reminiscencia con el franquismo». Talgo son las siglas de ‘Tren Articulado Ligero Goicoechea Oriol’, los dos apellidos del ingeniero que lo inventó, que trabajó para el bando franquista en la guerra civil. EFE

4 COMENTARIOS

  1. Álava parasitando a Vizcaya. Dinero Vizcaíno para favorecer a Álava. Ojala Vizcaya se saliera de ese engendro llamado Euskadi. Luego diréis que Bilbao ataca Álava, PARASITOS.

  2. Pues mira…..creo que Álava no ha tenido mejor calidad de servicios que cuando estaba sola, por mi se podrían separar perfectamente, por que aquí hay de todo,buenas carreteras, agua, vino y hasta buen txakolí, un aeropuerto decente, las mayores multinacionales del país vasco…y hasta nuestro pequeño gugenheim en elciego…

  3. Ya pueden dejar a Álava sóla y devolverle el Gobierno Vasco (hospital geriátrico), el parlamento (instituto), Arkaute (centro psiquiátrico), etc. etc. etc. Que Álava con sus Fueros estaba mucho mejor que ahora. Teníamos las mejores carreteras del Estado y aeropuerto, sanidad, índice de pobreza casi nulo, etc.etc.

  4. Estais mejor ahora, parasitando electoral y políticamente a Vizcaya. Sois unos estómagos agradecidos que nunca habéis apoyado a Bilbao y Vizcaya en nada y os pasáis la vida llorando. Nunca habéis estado mejor que desde 1980 PARASITOS

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