Lille (Francia)/Loiu (Bizkaia)/Vitoria, 27 jul (EFE).- La mayor parte de los 53 jóvenes que viajaban de Bilbao a Amsterdam en el autobús que ayer tuvo un accidente en Lille (Francia) ha regresado hoy a Bilbao, mientras que trece heridos siguen ingresadas e irán dejando el hospital a lo largo de la semana.
Finalmente han sido cuarenta -no cuarenta y cuatro, como se informó inicialmente- los pasajeros del autobús accidentado que han aterrizado en Loiu (Bizkaia) procedentes de París pasadas las tres de la tarde.
Han llegado a Euskadi, algunos con vendajes y magulladuras y todos con el «susto» todavía en el cuerpo, pero «contentos» de estar en casa y con muchas ganas de descansar, según han señalado a los periodistas poco después de aterrizar.
Los primeros jóvenes en llegar -oriundos de los tres territorios vascos-, han sido recibidos en el aeropuerto entre besos y abrazos por familiares y amigos, «aliviados» por tenerles de vuelta, y también por un equipo de intervención especializado del Gobierno Vasco, formado por psicólogos y médicos.
Los pasajeros que ya están en Euskadi se encuentran bien en general, aunque uno de ellos ha presentado traumatismos con el paso de las horas que han motivado su traslado al hospital de Cruces, en Barakaldo (Bizkaia), para una valoración más profunda.
El accidente ocurrió sobre las 5:30 horas de ayer domingo, cuando el autobús en el que viajaban 53 jóvenes vascos, dos conductores y cuatro acompañantes, quedó «decapitado» e incrustado en mitad de un túnel de techo demasiado bajo en las afueras de Lille.
Un total de 13 viajeros (de los 34 que llegaron a atender tras el accidente) siguen ingresados en el hospital universitario de esta localidad gala, aunque fuera de peligro. El último parte médico emitido por ese centro detalla que los 13 ingresados tienen entre 19 y 29 años.
Diez personas están en la unidad de neurocirugía, otra en los servicios de cirugía torácica y otra más en la unidad de reanimación de neurocirugía, mientras que un decimotercer afectado se encuentra en «cuidados intensivos de reanimación en neurocirugía».
El viceconsejero de Salud del Gobierno vasco, Guillermo Viñegra, y el director de Asistencia Sanitaria del Servicio Vasco de Salud (Osakidetza), Antonio Arraiza, que se han desplazado a Lille, han confirmado que todos los heridos están «evolucionando bien» y que entre hoy y mañana recibirán el alta seis de ellos.
El resto saldrá del hospital «a lo largo de la semana o de cara al fin de semana», si bien algunos deberán ser trasladados a hospitales vascos, en concreto las personas que han sufrido lesiones en vértebras.
El encargado de la agencia de viajes bilbaína Livingstone, organizadora del itinerario, Raúl Ramírez, que iba en el autobús cuando ocurrió el accidente, ha dicho hoy a Efe que en ese momento «el 98 %» del pasaje iba durmiendo. En su opinión, el hecho de estar reclinados o con la cabeza agachada evitó que hubiera más heridos o lesiones de mayor gravedad.
Por su parte, la Fiscalía francesa presentará cargos por «heridas involuntarias» contra el chófer, según han informado hoy a Efe fuentes de la delegación del Gobierno francés.
Si la víctima queda inhabilitada para trabajar durante menos de tres meses, la pena consiste en una multa de hasta 1.500 euros mientras que si las lesiones impiden que desarrolle su actividad laboral durante más de ese plazo, la sanción puede alcanzar los dos años de cárcel y 30.000 euros de multa.
El conductor, que será llevado ante el juez en la tarde de hoy y se encuentra detenido desde el accidente, dio negativo en los test de alcoholemia y estupefacientes que se le practicaron el domingo.
Durante su interrogatorio ante los fiscales reconoció que se fió del GPS sin prestar suficiente atención a la ruta.
El embajador español en Francia, Ramón de Miguel, ha asegurado hoy que el chófer está «muy traumatizado» y ha opinado que el lugar del accidente «no tenía la señalización suficiente».
«No tenía el arco con cadenas que se suele poner porque lo había roto un camión, ni tampoco tenía advertencia luminosa y a esa hora es muy difícil, entrando en una vía abierta de doble sentido que es una circunvalación, pensar que es un túnel en esas circunstancias», ha expuesto, y ha añadido: «Todo parece indicar que era difícil haberlo visto, pero la investigación lo determinará».








