Los servicios técnicos municipales de Vitoria están respondiendo a vitorianos que reciben ramas y hojas por las ventanas con la siguiente frase: se acudirá «al lugar indicado para valorar la situación y decidir las actuaciones a realizar».
Muy mal señores. Apréndase su propia norma: La ordenanza de gestión del arbolado de Vitoria es muy clara. En su artículo 20 referido a «servidumbres» dice textualmente que «las copas de los árboles deben respetar, sin invadir, un espacio mínimo de 1 metro a partir de las fachadas, balcones, miradores y aleros de los edificios». Algo que obviamente el Ayuntamiento no está cumpliendo.
Y desde luego la foto-denuncia de un ciudadano en el Buzón demuestra que están a menos de 1 metro. En fin, que ya las tiene dentro.
CARTA CIUDADANA AL AYUNTAMIENTO
«En la calle Errekatxiki, al lado de las escaleras metálicas, existen dos hileras de árboles cuya copa llega hasta los primeros pisos del edificio. De hecho, las ramas tocan las ventanas y se meten dentro de casa cuando éstas se abren, provocando suciedad en los cristales por resina pegajosa e insectos, además del consiguiente gasto energético ya que impiden el paso de luz natural, especialmente en verano, por lo que hay que estar con la luz encendida.
Las dimensiones de estos árboles son ingobernables, y por mucho que se vayan a podar este año, dentro de unos meses nos vamos a encontrar en la misma situación, por lo que lo más conveniente sería eliminar la fila más próxima a las viviendas», subraya.








Yo he llamado varías veces, y lo he solicitado por escrito y han pasado de mi
En Vitoria hay muchas calles y paseos con arboles que no deberían estar en esos lugares. Por altura: quitan la luz y las vistas de la calle a los residentes que tienen derecho a disfrutarlas, y a los viandantes que no pueden apreciar las fachadas dignas de recordar en fotografías o videos. Véase como ejemplo la calle Dato. La calle más fotografiada años atrás, por sus preciosas fachadas y miradores, y la menos ahora por estar tapadas con los magnolios que no deberían haber plantado en ella. La Plaza de los Fueros, es otro, Con árboles perfectos para un frondoso bosque. Estos además de quitar luz y vistas a residentes, y añadir suciedad e insectos, opacan como en la calle Dato la plaza a la vista de turistas. Podría nombrar otros muchos ejemplos que harían este comentario interminable. ¿No conocen las especies de árboles que van a plantar? ¿No saben cuanto crecen y ensanchan? ¿No tienen jardineros especializados? Seguro que al alcalde le da ideas su mujer y las sigue al pie de la letra para complacerla. Si a esto añadimos las horteras escaleras mecánicas del casco viejo que eliminan lo bonito de las fachadas del mismo… Así vais a atraer turismo, inteligentes.
El mejor ejemplo del bien hacer del ayuntamiento, es el retoño del árbol de Guernica, colocado y retirado de aquí y allá para ponerlo en la Plaza de los Fueros frente al que suele ser escenario de muchas actuaciones. Eso es lo que tiene colocar a funcionarios como alcaldes y concejales, sin oposición o un test psicotécnico que les acredite una inteligencia y una cultura como mínimo básicas.
parece que se nos olvida el derecho de luz y que el ayuntamiento permite que te lo quiten, las comunicades pueden exigir al ayuntamiento podar los arboles hasta que ente luz en las viviendsas ya que ahy algunas que a casua de los arboles perecen cuevas, y tragamos
Ya lo dice el refrán:
Si las ramas en casa tu vecina ves entrar , por las tijeras a afilar….
el art. 591 CC el cual establece que “No se podrá plantar árboles cerca de una heredad ajena sino a la distancia autorizada por las ordenanzas o la costumbre del lugar, y en su defecto, a la de dos metros de la línea divisoria de las heredades si la plantación se hace de árboles altos,… Todo propietario tiene derecho a pedir que se arranquen los árboles que en adelante se planten a menor distancia de su heredad.”
Cual es la linea divisoria en las ciudades
La acera es pública, y desde la pared de la fachada privado. Esa normativa se refiere a propiedades de terrenos, no a las edificaciones de viviendas urbanas, pues un árbol plantado a dos metros de distancia a la pared del edificio, metería sus ramas hasta el centro de cualquier habitación que diera a la calle.
Antes había la mala costumbre de tirar el agua sobrante de la limpieza de los portales, que llevaba lejía, a los alcorques y los pobre árboles se secaban.
Prepárate para esperar, solo hay que ver el ritmo caribeño que llevan los funcionarios municipales de jardines. Ánimo