Opinión René Rodríguez

La primavera ha llegado a Vitoria y no sólo para los alérgicos. Saquen sus mascarillas porque en esta ocasión el olor a primavera ira acompañado de aromas tan sutiles como el de los restos del pescado, carne en descomposición y, sólo tiene suerte, algún que otro pañal usado. La huelga de basuras ha llegado.

Si están pensando en dar un paseo por la ciudad, les recomiendo aprovechen nuestra «semana blanca» de la limpieza, porque el 6 de marzo, todo se tornará un poco más gris. Y hacer slalon entre basura, no es un atractivo que vender precisamente en FITUR.

Lo que Urtaran dice ser un problema ajeno al ayuntamiento, se va convertir en una de sus grandes cuestiones a resolver tras superar una moción de confianza que ha dejado al gobierno municipal más débil que nunca.

Claro, que querer ser alcalde cuando quedas en tercer lugar, tiene algunas cosas aseguradas. Que te van a chantajear tus socios de gobierno es una de ellas. Ahora, los que apoyaron a Urtaran, le piden que no siga de perfil y que actúe.

Urtaran y la limpieza de Vitoria es una de esas relaciones en la que sólo uno de los dos piensa que todo va bien. El concejal de Medio Ambiente, confiado de su gestión, retó a los vecinos a que buscaran por la ciudad algunos ápices de suciedad. Lo que no sabía es que su gestión no era tan buena y los vitorianos plagarían de ratas muertas las redes sociales. El concejal de Salud Pública dijo entonces que doblarían los esfuerzos para eliminar a los vecinos con orejas y rabo.

Ahora lo que se dobla es la apuesta. Quedan 13 días para que comience la huelga indefinida de limpieza y es otro reloj más que corre en contra de la gestión de Urtaran.


Compartir

Dejar respuesta