Un joven de 22 años fue detenido como presunto autor de un delito de hurto.
Fue en un centro comercial de la calle Zaramaga, donde tenían retenidos a dos varones que presuntamente habían hurtado en uno de sus establecimientos.
Una vez en el lugar los agentes se entrevistaron con personal de seguridad quien informó que unas horas antes habían detectado a uno de ellos saliendo del comercio y, tras revisar las imágenes de videovigilancia pudieron comprobar que, tras manipular las alarmas de un ordenador portátil, se lo había llevado.
Por eso, al observarlo de nuevo en compañía de otro varón, requirieron la actuación policial.
Los agentes se entrevistaron con ambos y una vez escuchadas sus versiones y visualizadas las grabaciones donde se podía observar al presunto ladrón, procedieron a su detención ya que el valor del dispositivo sustraído rondaba los 1.900 euros.





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