El Gobierno Vasco ha reconocido como víctima del franquismo a Alfredo Espinosa Orive, el único consejero del Gobierno Vasco de coalición del lehendakari Aguirre que fue fusilado por los franquistas.
El reconocimiento se ha extendido a su viuda, Francisca Gómez, y a sus hijos Victoria y Alfredo, el único vivo y que ha recogido en Bilbao de las manos del lehendakari, Imanol Pradales, la certificación del Gobierno Vasco.
Alfredo Espinosa fue consejero de Sanidad en representación de Unión Republicana y antes fue concejal en Bilbao y Gobernador de Burgos-Logroño.
Médico de profesión, el 11 de junio de 1937 acompañó a Francia a 160 niños del sanatorio de Gorliz y diez días después intentaba regresar a Santander -donde se había instalado el Gobierno Vasco- cuando el piloto de la empresa del Gobierno Vasco le traicionó y aterrizó en la playa de Zarautz, donde fue detenido junto a sus cinco acompañantes.
Ingresado en la cárcel del convento de El Carmen de Vitoria, fue fusilado el 26 de junio junto a uno de sus acompañantes, el capitán José Aguirre.
Pradales ha destacado que Espinosa fue una figura de la «máxima relevancia» para la sanidad vasca, ya que pese a ser consejero solo unos meses y durante una guerra estableció las bases de un sistema público con medidas contra la tuberculosis, el fomento de la higiene infantil y rural, la sanidad en la marina, la apertura obligatoria durante las noches de farmacias en Bilbao o la creación de hospitales civiles y de la Cruz Roja de Euskadi.
Pero el lehendakari ha destacado sobre todo su «tesón, valentía, dignidad, compromiso y sentido el deber» y que defendió los derechos de los presos del bando rival, el respeto a sus ideas y la «humanización de la guerra».
Pradales, como en su día hicieron los lehendakari Agirre e Ibarretxe, ha leído la carta que Espinosa envío al lehendakari Agirre horas antes de ser fusilado, en la que le «suplica» que el Gobierno Vasco no tome «represalias» con los presos franquistas que tenía, «pues bastante han sufrido, como sufro yo».
«Cuando condenen los tribunales a alguno a muerte mi voto, desde el otro mundo, es siempre por el indulto, pues pienso en que pueda tener madre o esposa e hijos y la terrible condena siempre la sufrirán personas inocentes», añade Espinosa.
Pradales también ha destacado otra cita de Espinosa que sigue «de plena vigencia»: «El único camino a seguir no son las dictaduras, sino la tan denostada democracia».
«La persona, no el individuo, y su dignidad por encima de todo nos intrepelan hoy con fuerza renovada ante el mundo de bloques, nuevos populismos y autoritarismos que se abren camino», ha comentado el lehendakari.
Por su parte, la consejera de Justicia y Derechos Humanos, María Jesús San José, ha revindicado los «valores republicanos» del homenajeado y su defensa del concepto de «ciudadanía». EFE




