El Hospital Quirón de Vitoria-Gasteiz es pionero en Euskadi en el uso de la hidrodisección para tratar el cáncer de próstata.
Esta técnica consiste en, la introducción de una cánula por los orificios utilizados durante el procedimiento laparoscópico, y de una bomba de presión que inyecta el suero. De este modo, el mecanismo de actuación de la hidrodisección posibilita que el suero, a una determinada presión, sea capaz de separar el tejido que rodea a nervios y vasos, bandeletas neurovasculares, para preservar estas estructuras y permitir ser más selectivos en su conservación. Y, así, evitar tracciones innecesarias o la aplicación de calor durante la coagulación.
Actualmente, en Hospital Quirón Vitoria, su uso se limita a pacientes con buenas erecciones y que no demuestren posible afectación periprostática, debido a que “el principal objetivo es curar un cáncer”, detalla el especialista. Para ello, y de forma previa a la cirugía, se realiza un estudio de imagen con resonancia magnética que determine la no existencia de dicha patología.
La hidrodisección se desarrolla también en otras especialidades como: traumatología, para el tratamiento de lesiones tendinosas, y cirugía general, tanto en hepática como en colorectal. Resulta más novedosa en urología, de hecho se acaban de presentar, los primeros resultados en el Congreso Europeo de Urología celebrado recientemente.
El objetivo de la utilización de esta práctica quirúrgica es, mejorar los porcentajes actuales de potencia sexual tras una intervención, de prostatectomía radical, por cáncer de próstata.

