La plataforma HazteOir.org ha reivindicado hoy su autobús contra «las leyes de adoctrinamiento sexual» porque sus mensajes están amparados por las libertad de expresión e ideológica, «cada vez más amenazada por el ‘lobby’ gay», y tan solo muestran «un hecho de la biología que se estudia en las escuelas».

«Decir que los niños tienen pene y las niñas tienen vulva es algo que describe una realidad», ha subrayado en una rueda de prensa el presidente de la organización, Ignacio Arsuaga, sobre los mensajes que han rotulado en el vehículo, que ayer empezó a recorrer las calles de Madrid.

Llegará a Vitoria los días 11 y 12 de marzo, salvo orden contraria.

El alcalde de Vitoria, Gorka Urtaran, ha dicho hoy que el autobús de la plataforma «HazteOir.org» no encaja con una ciudad «diversa, moderna y tolerante con las distintas opciones sexuales» y ha anunciado que el Ayuntamiento está estudiando si puede impedir legalmente su circulación por la ciudad.

Arsuaga ha lamentado la «avalancha» de críticas que ha suscitado esta campaña, con la que la plataforma reclama dos libertades «fundamentales»: la que tienen los padres de educar a sus hijos «conforme a su conciencia» y la de ideología y expresión, «cada vez mas amenazada por el ‘lobby’ gay y sus tentáculos».

En este sentido, se ha preguntado por qué su organización no puede expresarse libremente y se le ha prohibido plasmar sus mensajes en el País Vasco y Navarra, donde sí se permitió a la asociación de familias de menores transexuales Chrysallis colocar carteles en marquesinas de paradas de autobuses y de metro con el lema «Hay niñas con pene y niños con vulva».

Para HazteOir.org, «el sexo es el sexo que tenemos cuando nacemos, y eso es lo que queremos que se les explique a nuestros hijos, no que se utilice la escuela para imponer la ideología de género y los dogmas homosexuales», ha resaltado Arsuaga.

Las críticas, ha denunciado, han ido mucho más allá y la plataforma ha recibido incluso amenazas de muerte en Twitter, donde algunos usuarios han escrito mensajes como «Hay que quemar el autobús con vosotros dentro, puta escoria»; «Hazte Oír, voy a quemar vuestro puto bus» o «Buen molotov os cae como paséis por mi calle».

Pese a ellas, el autobús continuará hoy su viaje por Madrid antes de trasladarse a Valencia, Barcelona, Hospitalet-Sant Cugat, Zaragoza, Pamplona, San Sebastián, Bilbao y Vitoria.

En ningún caso, ha resaltado Arsuaga, esta campaña discrimina ni ofende a los menores transexuales, de los que ha dicho que «tienen la misma dignidad» que el resto y que por ello condena cualquier tipo de agresión que sufran.

Y menos aún, ha proseguido, puede ser constitutiva de un delito de incitación al odio, como sostienen colectivos como la Plataforma por los Derechos Trans o la presidenta de Madrid, Cristina Cifuentes, que ha trasladado el asunto a la Abogacía de Madrid.

«Se corresponde con la trayectoria de Cifuentes, que ha asumido los dogmas homosexuales y que los ha difundido y nos quiere imponer por la fuerza», ha asegurado Arsuaga, que ha arremetido contra la Ley de igualdad y no discriminación regional por ser «profundamente autoritaria».

Esta y otras reyes autonómicas de no discriminación son el objeto de censura de «¿Sabes lo que quieren enseñarle a tu hijo en el colegio? Las leyes de adoctrinamiento sexual», una publicación de la que HazteOir.org ya ha repartido 100.000 ejemplares, muchos de ellos en las escuelas. EFE



13 Comentarios

  1. El autobús, detenido por la fuerza, sólo decía que “los niños tienen pene y las niñas vulva”. Esto tiene que ser muy grave.

    La cobardía corre a cargo de Mariano Rajoy, la mala leche es de doña Cristina y de doña Manuela.
    Ya saben que los católicos somos ahora ‘ultracatólicos’. Es decir, ultras.

    Que Antena 3, donde manda el grupo Planeta, se lance a la yugular del débil, resulta preocupante.
    ¿Grupo ultracatólico? Es decir, un católico coherente insultado por un cristófobo.

    Llegará un momento en que tendremos que demostrar que la hierba es verde.

  2. Hay niñas con pene y niños con vulva”, decía provocadoramente la campaña de Chrysalllis hace unas semanas. Y añadía: “Hablemos de ello”.

    Pues no. No se puede hablar de ello. Cuando lo que se debatía era la campaña de Chrysallis, hasta el Parlamento de Navarra aprobó una declaración apoyándola.

    Ahora que otra organización propone una campaña con el punto de vista opuesto, quienes antes apoyaban la campaña y la libertad de expresión de unos, piden que se prohíba la campaña y la expresión de las ideas de los otros. Para decir que los niños tienen pene, se acabó la libertad de expresión.

  3. Creo que esta noticia merece mi opinión y puntualizaciones:
    1.- Se debe respetar el derecho a pensar diferente, a expresión de esas ideas, no las que yo tengo o las que la mayoría tiene, sino las de cualquier persona.
    2.- Otra cosa es que junto a la opinión se cometa un delito de incitación al odio. En ese caso, no cabe censura previa sino medidas judiciales (de amparo de derechos y libertades fundamentales)
    3.- Si el autobús pretende recorrer o estacionar ciudades tendrá que solicitar permisos y disponer los mismos.
    4.- Defender su derecho no significa defender sus ideas, sino al contario, mi /nuestro derecho a tener nuestras ideas y exponerlas libremente.
    5.- Se puede discrepar, declarar non grata su presencia pero vetar sus ideas no refuerzan las contrarias, ni generan información y debate. Hoy son hazteori, mañana puede ser…

  4. ¿Prohibir un autobús por decir algo lógico? Es de cajón..¿Qué van a tener los niños sino pene y las niñas sino vulva?. Lo dramático es que no se prohíba la campaña de Crysallis. Necesitamos políticos valientes y no mediocres defensores del Lobby gay y de la ideología de género.

  5. Yo más que hazte oír le llamaría «hazte reír». Decir en «voz alta» «los niños tienen pene y las niñas tienen vulva» y salir «a proclamas» con un autobús sería, si no se tratase de sexo (sólo esta es la clave de todo el lío), una afirmación tan tonta como decir «Los morenos tienen el pelo negro, los albinos, blanco y los castaños, marrón».

    En qué mundo vivimos si en el Siglo XXI afirmaciones así de simples en contenido levantan ampollas, dependiendo de la interpretación sexual que se les da, solo por la subjetividad que acarrean, aún con vocabularios muy simples, e incluso pasados de moda, eso da igual, dale «gasolina», saldrás en el periódico…

    Y eso que ya han pasado 40 años desde la dictadura…

  6. Los chupiprogres son tan sumamente limitados que han conseguido que todo el mundo conozca ya lo que proclama este autobús. Ni en sus mejores sueños podían imaginar sus promotores que el mensaje iba a llegar a la práctica totalidad de la población. Y sin siquiera hacerlo rodar. Gran ahorro de gasoil.

    Por otra parte,no estoy de acuerdo con lo que transmiten. No me acaba de gustar el trasfondo de lo que quieren trasmitir. Pero no considero que estén incitando al odio para nada. Y lo que nunca,nunca haría es prohibir su circulación. Los que quieren prohibirlo son los mismos que se manifestaban contra la «ley mordaza». Exactamente los mismos.

  7. El problema de ese autobús no es lo que pone, es lo qe «subyace» …
    Ver a los ultracatolicos pedir «libertad de expresion» ……
    Habría que escucharlos con un bus paseando por el mundo que diga: en el nombre de las religiones (incluida la suya) se han cometido en el mundo a lo largo de la historia las mayores atrocizades contra la humanidad. (Otra verdad)

    • La libertad de pensamiento, la libertad de expresión, la libertad de enseñanza, el derecho de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones, entre otros derechos, quedan pisoteados.

    • Hola, yo no soy ultracatólico por el hecho de estar a favor de que se saque el autobús con el lema propuesto, como tampoco soy Gay o trans al no parecerme mal que saliera el de Crisallys. Los que enseguida ponéis apellidos, sois vosotros, (ultra, facha, homofobo, racista, etc) a los que no os dan la razón, no sabéis defenderos de otra manera, porque sabéis que no hay explicación lógica a esto…

  8. A través de las leyes que han ido apareciendo desde hace varios años en algunas comunidades autónomas “para la no discriminación y el reconocimiento de las personas transexuales”, se nos trata de imponer, a todos los niveles (sanitario, social, cultural, educativo,…), la ideología de género.

    Que a nadie se le ocurra cuestionar o contradecir sus postulados sobre la persona, la afectividad, la sexualidad, la familia…, porque puede ser acusado de homófobo y no sé qué otras fobias más y ser denunciado ante la autoridad competente por ese motivo.

    La libertad de pensamiento, la libertad de expresión, la libertad de enseñanza, el derecho de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones, entre otros derechos, quedan pisoteados.

    Esta imposición resulta especialmente grave en el campo educativo donde, desde la más tierna infancia, se puede adoctrinar a los menores en el relativismo y en la idea de que “yo soy lo que quiero ser” y todo lo que eso lleva consigo en materia afectivo-sexual.

  9. Artículo 3:
    la Ley LGTB de Cifuentes,
    “Identidad sexual o de género: el sexo autopercibido por cada persona, sin que deba ser acreditado ni determinado mediante informe psicológico o médico, pudiendo corresponder o no con el sexo asignado en el momento del nacimiento, y pudiendo o no involucrar la modificación de la apariencia o la función corporal a través de medios farmacológicos, quirúrgicos o de otra índole, atendiendo a la voluntad de la persona.“

    Es decir, que según la ley de Cifuentes, uno elige el sexo que se le antoja, como quien elige el color de su chaqueta.

  10. ¿Y con que derecho El alcalde de Vitoria, Gorka Urtaran puede decidir quien entra y quien no entra en vitoria por sus ideas?

  11. Como dijo Galileo: «Y sin embargo se mueve».La única verdad aquí, es que, se crea uno lo que se crea, se opere para cambiar sus atributos sexuales o no, los CROMOSOMAS CANTAN: XX MUJER, XY HOMBRE.
    También yo estoy casi seguro de ser «Chuacheneger», pero mis amigos me dicen que no, que soy Devito: mi talla y mi peso, según dicen, lo confirman. NO POR ESO ME ODIAN. ¡Pero me da una rabiaaaa!
    ¡Ah, espero que los políticos actúen en consecuencia, como hasta ahora, reconociendo el lobby de los ·Chuacheneger»!

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