Se acerca la Navidad. El Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz ya ha comprado los caramelos que se tirarán a los niños durante la Cabalgata de Reyes de la ciudad.
Llegarán desde Torrejón de Ardoz (Madrid), sede de la empresa que ha ganado el concurso, Intervan SA, según cuenta la revista vitoriana Dato Económico.
¿Cuánto cuestan?
Costarán 6.600 euros. Y ha habido ´tortas´ para ganar la licitación. Por eso de que un buen número de empresas ha concursado.
A TORTAS
Las mismas ´tortas´ que se reproducirán durante durante el desfile. No tanto por los niños, que son mucho más educados que los padres…
…que enloquecen para conseguir los caramelos con Esas entrañables escenas de los papis con paraguas del revés para coger el mayor número de ejemplares posibles.
En la carroza, el Rey Mago lanza caramelos con la elegancia de un tenista en Wimbledon. Pero abajo, la cosa se pone seria: padres en modo ninja, codazos estratégicos, y algún salto acrobático digno de parkour. Los niños, mientras tanto, observan con calma zen, como si supieran que el verdadero premio es ver a su madre pelear por un Sugus como si fuera oro.
Un concurso que ha interesado mucho a los proveedores posibles: Hasta seis empresas han pujado en el concurso.
- Una de Vitoria-Gasteiz
- Otra de Gipuzkoa
- Dos de Murcia
- Una de Toledo
- y la ganadora de Madrid.
Las exigencias de la licitación
- Caramelos de sabores variados (mínimo 4 sabores)
- Deberán ir envueltos
- Aptos para celiacos.
- Y el peso de cada caramelo deberá oscilar entre 2 y 2,50 gramos.
Sistema de limpieza de restos
Lo que no sabemos es el sistema de limpieza de los caramelos que se queden por el suelo, pocos, pero sí de los envoltorios. Muchos.
En otras ocasiones se han utilizado sopladores para recoger caramelos y envoltorios de las chuches en Vitoria. Además de las barredoras mecánicas.










6.600 euros en carameloooooosssss!!!??!?!?!?!
Q estafaaaa
Buscar el nombre del director de la empresa hay una sorpresa
Pues a mí me parece que los caramelos que tiran son muy cultres. Ya podían gastarse un poquito más y tirar caramelos buenos. Por lo menos los de Olentzero fueron cutrísimos