(EFE).- La Fiscalía de Álava pide siete años de cárcel para un hombre de 31 acusado de agredir física y psíquicamente de forma reiterada a sus padres entre 2006 y 2014, con el objetivo de «atemorizarles en todo momento».
El escrito de acusación explica que el hombre ha sometido durante ocho años a sus progenitores a una «situación de violencia» plasmada en «diversos episodios» en los que agredió, insultó y vejó a su madre y a su padre tanto en el domicilio familiar en Vitoria como en una segunda residencia ubicada en una localidad alavesa.
La Fiscalía relata agresiones a ambos progenitores entre 2006 y 2009 así como amenazas con un cuchillo y explica que incluso hubo una denuncia por parte de sus padres en 2006 que fue archivada por la renuncia de los perjudicados a continuar con las acciones civiles y penales.
Sin embargo, los episodios violentos no acabaron ahí. Así el Ministerio Público describe agresiones contra ambos progenitores entre 2010 y 2014. En concreto destaca una en febrero de 2012 sobre su madre, a la que agarró por los pelos, arrastró por el pasillo, le tiró un zapato que le alcanzó en la cara y le hizo sangrar del labio, e incluso agarró del cuello dejándole marcas.
En el escrito del fiscal, al que ha tenido acceso Efe, constan también golpes a su padre e incluso una agresión que le hizo sangrar de la oreja, así como agarrones con ambas manos del cuello.
Destaca un suceso el 4 de marzo de 2014 cuando el acusado supuestamente comenzó a vociferar y proferir toda clase de exabruptos con la intención de atentar contra la tranquilidad de sus padres, a los que llegó a decirles que iría a por ellos y que «acabarían en el pantano».
Estos hechos ya han sido objeto de enjuiciamiento y condena por un juzgado de Vitoria.
El escrito de la Fiscalía también indica que el acusado ha dirigido a sus progenitores durante la convivencia frases como «tú no sabes quién soy yo», «ya me estoy cansando de todo esto», «tú no sabes con quién tratas» y siempre en «tono amenazante».
A consecuencia de todo ello, los padres del acusado han sufrido un «trastorno adaptativo con sintomatología ansioso-depresiva».
La Fiscalía considera que los hechos son constitutivos de dos delitos de violencia habitual en el ámbito familiar, uno de lesiones y tres delitos de maltrato de obra en el ámbito familiar.
Pide un total de siete años de cárcel y la prohibición de comunicarse y aproximarse a menos de 200 metros de sus padres y de su domicilio durante siete años.
El juicio por estos hechos tendrán lugar la próxima semana en un juzgado de Vitoria.







