(EFE).- La Comisión de Ayuda al Refugiado en Euskadi (CEAR) ha invitado hoy a los vitorianos a unirse a la iniciativa Bizilagunak y a abrir sus casas el próximo día 22 a migrantes y refugiados para compartir una comida y reivindicar así que «la convivencia entre culturas es posible».
Las personas que quieran sumarse a las llamadas comidas solidarias podrán elegir entre ser anfitrionas, invitadas o dinamizadoras de estos encuentros, que se organizan desde hace varios años puntualmente en distintas localidades de Euskadi.
El objetivo del programa previsto para el domingo 22 de noviembre es hacer visible el apoyo y la solidaridad de los vecinos de la capital alavesa con las personas refugiadas.
Los organizadores han reivindicado la figura de Vitoria como una ciudad «que abraza la diversidad cultural y no sólo la procedente de Siria, Eritrea o Irak, sino la de todos los países y culturas».
También quieren enviar un mensaje a la sociedad, el de que Vitoria «no quiere ni puede permanecer indiferente al drama humanitario de las personas migrantes y refugiadas».
La iniciativa ha sido presentada hoy en Vitoria en una rueda de prensa en la que se ha proyectado un vídeo en el que participan entre otros Velimir Perasovic, entrenador de Laboral Kutxa Baskonia, y Juanito Oiarzabal, montañero.
En el vídeo se describe a la capital alavesa como «una ciudad comprometida, que ha expresado su deseo de ser una ciudad refugio» y se pide a las instituciones y poderes públicos «que estén a la altura y cumplan sus obligaciones en materia de asilo».
«En el mundo existen 51’2 millones de personas obligadas a abandonar sus hogares debido a guerras, violaciones de derechos humanos y persecuciones. Si formaran un país, sería el vigésimo cuarto más poblado del mundo. Algunas de esas personas ya han llegado y viven en nuestra ciudad y en pueblos colindantes. Otras están por llegar y serán bienvenidas», señala CEAR en un comunicado. EFE

