Piden más de 2.000 años de cárcel para Josu Ternera

Instituciones Penitenciarias y el departamento de Justicia vasco han acordado el traslado a cárceles de Euskadi de seis presos de ETA, entre ellos Ana Belén Egües Gurruchaga, condenada por el asesinato del teniente coronel Pedro Antonio Blanco, en enero de 2000, que escenificó el fin de la tregua decretada por ETA en 1998.

Con estos seis acercamientos a alguna de las tres prisiones vascas y otro al centro penitenciario de Pamplona, el 57 % de los presos etarras ya están en cárceles del País Vasco y Navarra, según la Asociación de Víctimas del Terrorismo, que en un comunicado denuncia que cuatro de ellos tienen delitos de sangre, «con la friolera de doce muertos a sus espaldas».

Uno de ellos es Ana Belén Egües Gurruchaga, miembro del comando Madrid, que será acercada desde la prisión de Asturias al centro penitenciario que corresponda en el País Vasco, y que fue condenada en 2014 a 126 años de cárcel por el asesinato del teniente coronel Pedro Antonio Blanco.

Además, cumple condena por el atentado con coche-bomba cometido el 6 de noviembre de 2001 en la calle de Corazón de María de Madrid contra el secretario general de Política Científica, Juan Junquera, en el que resultaron heridas 95 personas.

También será acercada desde la cárcel de El Dueso (Cantabria) al País Vasco la etarra Maite Pedrosa Barrenechea, que ingresó en prisión en 1998 y cumple una pena de 230 años, 38 meses y 12 días por los delitos de colaboración con banda armada, atentados, intentos de asesinato, tenencia de explosivos y depósito de armas.

Está condenada por los asesinatos en enero de 1998 del concejal sevillano Alberto Jiménez-Becerril y su esposa Ascensión García o por planear el secuestro y asesinato de otro edil de la misma forma en que ETA mató a Miguel Ángel Blanco, entre otros delitos.

Otro preso etarra que se acercará a su ámbito familiar es Francisco Javier Gallaga Ruiz, que fue condenado a 343 años de cárcel por el asesinato perpetrado en 1996 contra un autobús del Ejército en Córdoba en el que murió el sargento Miguel Angel Ayllón. Actualmente cumple condena en la cárcel de Daroca (Zaragoza).

Mikel Mirena Otegui Unanue, que será trasladado desde Pamplona, fue condenado en 2012 por la Audiencia Nacional a 34 años de prisión por el asesinato en 1995 de José Luis González Villanueva e Ignacio Mendiluce Etxeberri. En 2013 el Tribunal Supremo confirmó la condena.

Tras cumplir condena en Francia por pertenencia a organización terrorista, la Audiencia Nacional condenó a Luis Enrique Garate Galarza a 78 años y 9 meses de cárcel por su implicación en el secuestro del industrial Lucio Aginagalde, el 15 de octubre de 1986 en Vitoria, y por el asesinato en noviembre del jefe de la Ertzaintza durante la operación para liberarlo, Genaro García Andoain. Será trasladado desde El Dueso al País Vasco.

Asimismo, se ha decidido el traslado desde Pamplona a Euskadi de Dorronsoro Malaxecheverría, considerado uno de los responsables del aparato de extorsión de ETA hasta su detención en 1993, en Francia, a donde huyó tras ser desmantelado el comando Donosti.

Extraditado a España en 2001, fue condenado a 26 años de prisión por un atentado cometido en 1987 contra una patrulla de la Policía Nacional en Gipuzkoa y a 16 años como cómplice de un atentado con lanzagranadas perpetrado contra la sede del Gobierno Militar de San Sebastián, también en 1987, en el que fueron heridos cuatro militares.

Instituciones Penitenciarias ha resuelto, además, el traslado de Miguel Santiago Izpura García desde el centro penitenciario de Zuera (Zaragoza) al de Pamplona. En 2001 fue condenado por la Audiencia Nacional a 27 años por su participación en el atentado que le costó la vida a Luis Ollo Ochoa en mayo de 1984.

La AVT ha recordado la manifestación que ha convocado contra el trato de favor que consideran se está dando a los presos de ETA. «El día 2 de abril vamos a salir a la calle en Madrid a decir que hasta aquí hemos llegado con este Gobierno traidor», ha señalado. EFE



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