El entrenador del Deportivo Alavés, Pablo Machín, destacó, tras la derrota de su equipo ante el Atlético de Madrid, que se queda “con los arrestos que tuvo el equipo” que fue capaz de igualar el partido cuando se quedó con diez jugadores.

El babazorro valoró que el líder tuviera pocas ocasiones en la primera mitad y subrayó el trabajo de desgaste de sus hombres, pero lamentó que no tuvieron suerte en el primer gol recibido porque llegó “de un mal pase y de rebote”.

Del mismo señaló que cuando empataron cometieron un error que no se pueden permitir y que les costó la derrota.

Sobre la revolución del “once” inicial aclaró que “la idea era refrescar el equipo” porque teníamos un día menos de descanso que los colchoneros y consideró que “hay que optimizar la plantilla”.

Además desveló que Ximo Navarro y Rubén Duarte tenían molestias físicas y Lucas Pérez acabó el último partido con un golpe.

Expulsión 

Respecto a la expulsión indicó que le parece “rigurosa” y consideró que “el árbitro mejor colocado para arbitrar es el que está en el terreno de juego y que las jugadas que son de interpretación se deberían dejar” porque a su juicio, “en el momento en el que se avisa al árbitro ya se le está condicionando”.

“El VAR está para corregir al árbitro si hay un error flagrante, pero todas las decisiones las asumo con la naturalidad que se tiene que hacer porque forman parte del juego”, añadió.

Descenso

Preguntado por la situación clasificatoria del Alavés, con 18 puntos pero cerca del descenso, dijo que el puesto que tienen es el que se merecen. “Si nuestro objetivo es la salvación estamos cerca de conseguir esa media, pero debemos pensar en el partido inmediato que es la Copa y luego el Cádiz”. EFE


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