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EFE).- Los blusas veteranos se encargan hoy de mantener el pulso de las fiestas de Vitoria, que afrontan ya su recta final.
Hoy es el día dedicado a los blusas con más experiencia, cuya cuadrilla cumple estas fiestas 40 años, después de que los más pequeños fueran ayer el centro de los festejos.
En las calles de la capital alavesa se notan ya los cuatro días, con sus respectivas noches, de fiesta, desde que el viernes de la semana pasada bajara Celedón de la torre de la iglesia de San Miguel.
Pese a que por el centro de la ciudad hoy ya se ve menos gente y, como el tiempo, un tanto más apagada y gris que en días anteriores, los blusas veteranos se afanan por mantener el buen ambiente festivo.
A primeras horas de la mañana, como es tradicional, numerosos blusas han participado en la misa y en la ofrenda floral a la patrona de la ciudad, la Virgen Blanca.
Después de cumplir con la patrona, unos han optado por participar en los pasacalles, otros por retomar fuerzas con el almuerzo y alguno que otro por acompañar a sus nietos a los distintos espectáculos infantiles que se han celebrado hoy en distintos puntos de la ciudad.
Esta noche le tocará el turno a la pirotecnia Tomás, de Castellón, dentro de la XV muestra de fuegos artificiales de Vitoria, y a los colombianos Morat en la plaza de los Fueros.
Mañana es el último día de las fiestas de Vitoria 2017 que, ya la madruga del jueves, despedirá a Celedón hasta el próximo año.








