El Berrozi Berezi Taldea, el grupo de élite de la Ertzaintza, cumple 40 años desde su creación como unidad especializada en intervenciones de alto riesgo y apoyo a otras unidades policiales.
Su origen se remonta a los primeros años de consolidación del Gobierno Vasco, tras las elecciones democráticas de 1980, cuando se quiso contar con un dispositivo específico de protección personal para el lehendakari y sus consejeros.
Con ese objetivo, el Gobierno Vasco contactó con fuerzas especiales del Reino Unido para formar al primer cuerpo encargado de prestar esa protección.
Instructores del Special Air Service (SAS) británico analizaron las necesidades existentes y recomendaron la adquisición de los terrenos del pueblo abandonado de Berrozi, en el municipio alavés de Bernedo.
Su ubicación, discreta y cercana al aeropuerto de Vitoria, así como la posibilidad de realizar prácticas con munición real en esos terrenos, lo convertían en un enclave idóneo para la preparación de la nueva unidad.
En 1986, tras un curso de varios meses impartido por instructores del SAS británico, 18 ertzainas conformaron el primer Berrozi Berezi Taldea. Desde entonces se han desarrollado otros nueve cursos específicos de formación y un total de 105 agentes han superado este proceso selectivo.
Desde su creación, el BBT fue concebido para intervenir en situaciones de especial complejidad y prestar apoyo especializado a otras unidades de la Ertzaintza.
En una primera etapa, entre 1986 y los años previos a 2000, su actividad se centró principalmente en el apoyo a las unidades de investigación en operaciones dirigidas a la desarticulación de comandos de la organización terrorista ETA.
A partir del año 2000, la unidad comenzó a asumir también otro tipo de servicios vinculados a investigaciones sobre tráfico de drogas, grupos criminales organizados y otros ámbitos de la delincuencia grave.
Asimismo, fue movilizada en apoyo de las patrullas de Protección Ciudadana en incidentes como atrincheramientos o situaciones que requerían la neutralización de personas en crisis.
Desde 2010 y hasta la actualidad, el grupo ha ampliado progresivamente sus funciones de apoyo a la Ertzaintza. Además de los servicios operativos, la unidad participa en la formación de otras unidades, en la elaboración de normas y en la realización de pruebas de materiales. EFE


