(EFE).- Los alaveses mayores de 80 años no quieren ir a residencias sino quedarse en su casa y en caso necesario ser cuidados por sus familiares o, si no fuera posible, por terceras personas.

Ésta es la principal conclusión de un estudio elaborado por la Diputación Foral de Álava, que han presentado en rueda de prensa la diputada de Servicios Sociales, Marian Olabarrieta, y la directora de este servicio, Miren Saratxaga.

El 83 % de los mayores encuestados apunta como primera opción mantenerse en su propia casa con la ayuda de familiares. La segunda elección (67 %) es seguir en su hogar con ayuda de terceras personas y la tercera (45 %) trasladarse a casa de un familiar.

En todo caso, al ser preguntados por las distintas opciones existentes, el 95 % cita la opción de mantenerse en su hogar con la ayuda de la familia como primera, segunda y tercera opción.

Sobre los motivos que les llevarían a una residencia, casi la mitad responde que no quiere ir en «ninguna circunstancia» y que lo harían «obligados» por «una sucesión de hechos». Únicamente el 2 % señala que irían si no pudieran valerse por sí solos.

El estudio concluye por tanto que trasladarse a un centro de mayores «sería una decisión adoptada por la familia o impuesta por las circunstancias, más que una decisión propia, meditada y aceptada».

El informe también constata que el 55 % de los mayores de 80 años tiene algún problema de movilidad y que, de ellos, un tercio encuentra dificultades para moverse dentro de casa. Los principales obstáculos son muebles altos, escaleras dentro de la vivienda, puertas estrechas y habitaciones pequeñas.

Las dificultades para salir de la vivienda son mayores, ya que afectan al 45 % de las personas con problemas de movilidad, debido a la existencia de escaleras en el portal y a la ausencia de ascensor.

Prácticamente seis de cada diez mayores de 80 años necesitan ayuda en su vida diaria y recurren para ello a familiares. Solo una de cada cuatro personas recibe apoyo del servicio doméstico o de ayuda a domicilio.

La mayor parte está satisfecho con la atención que recibe, pese a que casi dos de cada diez creen necesitar más ayuda.

A la hora de explicar qué echan en falta, señalan más ayuda a domicilio, acompañamiento por la noche y fines de semana o, por ejemplo, para ir al médico, y ayuda en las tareas del hogar y el aseo personal.

A pesar de que los mayores prefieren estar en casa en Álava hay 151 personas en lista de espera de plaza en una residencia. Para «dar respuesta» a esta demanda -ha explicado la diputada- se va a concertar este año 30 plazas tanto en Vitoria como en el resto del territorio. Además a lo largo de esta legislatura se sumarán otras 60 plazas tras la reforma de la residencia San Prudencio.

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