Tras la buena respuesta de los clientes en 2021, las sidrerías vascas afrontan con «optimismo» la nueva temporada, que volverá a ser atípica con consumo sentado y la sidra servida en jarras y botellas de plástico al menos hasta el 28 de enero cuando está vigente el decreto del Gobierno Vasco.

Una vez pasada esa fecha, los sidreros estarán a la espera de cómo evoluciona la situación sanitaria para ir actualizando los protocolos que por el momento son similares a los del año pasado.

La sidra será llevada a las mesas y durante la comida o cena uno de los comensales, con la ayuda de personal del local, se podrá levantar a rellenar la jarra en la «kupela» , que tendrá una etiqueta con el número de barrica y un código QR si se quiere obtener más información.

«Nos hemos hecho expertos en adaptarnos a los protocolos según la normativa vigente», ha señalado en la rueda de prensa de presentación de la temporada la representante de Euskal Sagardoa, Olatz Mitxelena, quien ha garantizado que los establecimientos ofrecen espacios seguros para disfrutar.

NOVEDAD

Entre las novedades para este año figura la posibilidad que ofrecen algunas sidrerías de realizar catas guiadas antes de las comidas o cenas, una fórmula que ha sido demandada por los clientes, ha agregado.

Además estará en marcha la tienda on line de Euskal Sagardoa y el sistema de reservas digital.

En cuanto a la cosecha de 2021, el coordinador de la denominación Euskal Sagardoa, Unai Agirre, ha remarcado que los manzanales «no entienden de pandemias» y la cosecha ha sido «histórica» con un total de 5 millones de kilos recogidos y 3,5 millones de litros de sidra elaborados con esta denominación de origen.

Las causas de esta elevada producción se encuentran en la vecería de este frutal, que hace que se genere una mayor producción en años alternos, y a que han entrado en producción nuevas plantaciones, ha explicado.

MAS LIGERA

La sidra producida será «más ligera», «más aromática» y con «algo menos de graduación» que la de 2021, ha explicado el representante de Euskal Sagardoa, que reúne a 49 sidrerías de Gipuzkoa, Bizkaia y Álava.

El precio de la sidra subirá entre un 10 y un 20 %, un incremento «indispensable» en aras de la rentabilidad debido al aumento de coste ya que han aumentado los costes de la manzana, el vidrio, el cartón y la electricidad. EFE


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