El consejero de Universidades, Juan Ignacio Pérez, ha considerado «lamentable» las actuaciones que provocan de forma deliberada un deterioro de las instalaciones académicas, pero ha explicado al PP que la limpieza de las pintadas que se suceden en los campus universitarios es competencia de la EHU, no de su departamento.
Esta es la respuesta que ha ofrecido el consejero en la Cámara vasca a la parlamentaria del PP Muriel Larrea, quien le ha preguntado por la falta de limpieza de las pintadas que llenan «muros, fachadas y pasillos» de los centros universitarios con símbolos y mensajes «firmados por organizaciones de la izquierda abertzale radical» que buscan la «intimidación, el veto y el control ideológico».
Larrea ha pedido que las pintadas se eliminen inmediatamente porque persisten durante todo el curso académico y ha sostenido que representan una forma de «violencia simbólica» que buscan deliberadamente marcar el territorio y advertir a quienes piensan diferente de que ese espacio no es suyo.
Ha considerado que la universidad pública vasca se está convirtiendo en un entorno «asfixiante» para quienes no comulgan con el pensamiento de la izquierda abertzale y «lo más grave», ha añadido, es que las instituciones «en demasiadas ocasiones guardan silencio o miran hacia otro lado».
El consejero ha replicado que la limpieza es responsabilidad de las autoridades de la EHU y corresponde a esta institución la gestión de las tareas para mantener las instalaciones en las debidas condiciones para el normal desarrollo de las actividades.
Sin embargo, ha asegurado que si tiene «constancia» de alguna pintada con un contenido amenazante cuya intención evidente sea la de coartar la libertad de expresión se dirigirá al rector.
La parlamentaria del PP también ha mencionado en su pregunta la suspensión, la semana pasada, de una charla de dos ertzainas, estudiantes de Criminología, en la Facultad de Derecho del campus donostiarra de la universidad pública por el boicot de parte de su alumnado.
Pérez ha recordado que ya condenó estos hechos y ha insistido que se coartó el derecho fundamental a la libre expresión de los dos ertzainas que deberían haber podido ejercer. EFE







