Urkullu quiere resolver el "problema vasco" tras el "eclipse covid"
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Por Rafael Herrero (EFE).- El año político 2026 se presenta en Euskadi como un ejercicio de estabilidad, sin convocatorias electorales propias, aunque los partidos tendrán un ojo puesto en la convulsa situación política nacional, que tendrá efecto en el debate político vasco, y otro en las elecciones municipales y forales de 2027.

Este nuevo año debería ser, en principio, el del definitivo desarrollo del Estatuto de Gernika, toda vez que no se ha cumplido el plazo -este fin de año- para completar las transferencias pendientes, y el del avance en el debate sobre su reforma o su evolución a un nuevo estatus político. Mientras, los ciudadanos continúan preocupados, sobre todo, por el precio de la vivienda y la seguridad.

Estas son las claves del nuevo año político:

1. Transferencias pendientes

El compromiso con el Gobierno de Pedro Sánchez consistía en completar el Estatuto antes del fin de 2025, pero no se ha cumplido. Quedan pendientes materias delicadas, como el régimen económico de la Seguridad Social, los puertos de Bilbao o Pasaia, los aeropuertos, las transferencias de tráfico y circulación de vehículos y el régimen electoral municipal, entre otras. Incluso cinco competencias que ya estaban acordadas y debían firmarse hoy no han podido ser traspasadas por la falta acuerdo entre ambos ejecutivos.

2. Debate del autogobierno

Un eterno debate que no acaba de concretarse, a pesar de las expectativas, que, de nuevo, han abierto PNV y EH Bildu.  El pasado 8 de diciembre, el portavoz de EH Bildu Pello Otxandiano aseguró que ha habido avances en las conversaciones con PNV y PSE-EE sobre esta materia, pero donde los nacionalistas pretenden acordar un nuevo estatus, los socialistas abogan por reformar el estatuto actual. Los nacionalistas saben que la oportunidad se agotará si Pedro Sánchez deja de ser presidente.

3. La política nacional, en el trasfondo de todo

La política vasca transcurrirá condicionada por el escenario político nacional, no en vano, los dos partidos más votados en Euskadi -PNV y Bildu- son actuales socios del partido gobernante. La precariedad del actual gobierno activará urgencias en los partidos vascos y la posibilidad de unas elecciones generales adelantadas influirá en su actuación política.

4. Inicio de la carrera electoral

El 2026 será el del arranque de la carrera electoral de los comicios municipales y forales de 2027. El PNV ha sido el primero en mover ficha en San Sebastián, con el lanzamiento de Jon Insausti como alcalde y futuro candidato. A lo largo de este nuevo año se espera que los partidos vayan perfilando y exhibiendo a sus candidatos.

5. Actuación legislativa

Se prevé que el Parlamento Vasco apruebe durante 2026, a menos, las leyes de Transparencia, Festejos Taurinos, Agilización y Simplificación administrativa y Comunidad Vasca en el Exterior.

6. Las preocupaciones de los vascos: seguridad, vivienda…

La proximidad electoral intensificará los debates ya esbozados en este 2025, con la vivienda como gran caballo de batalla, a la que se ha añadido otra gran preocupación, la de la seguridad, un asunto por el que apuesta el PNV, que ha decidido situarlo en el centro de la agenda política con decisiones tan polémicas como publicar el origen de los detenidos.

Durante 2025, el Gobierno Vasco parece haber conseguido aplacar la preocupación por la situación de Osakidetza, estrella de las pasadas elecciones autonómicas.

7. Pactos y presupuestos

El año 2026 arranca con presupuestos aprobados en todas las instituciones vascas, pero, de nuevo, el próximo año exigirá el PNV y el PSE un nuevo esfuerzo por tejer alianzas, en un contexto más complicado por la celebración en 2027 de los comicios municipales y forales. Este año ha sido Elkarrekin Podemos el socio que ha facilitado la aprobación de las cuentas forales en Gipuzkoa y Álava.

8. La relación de los socios PNV-PSE-EE

El año que se cierra ha vivido algunos episodios de tensión entre los dos socios de los gobiernos de las principales instituciones vascas, PNV y PSE.

Las diferencias en distintos ámbitos, como la cuestión del euskera en la administración, se mantienen, pero la relación se ha reconducido. Sin embargo, el ambiente preelectoral de 2026 obligará a marcar perfiles, por lo que no es descartable que se exacerben las discrepancias en el camino a los comicios forales y municipales de 2027.

9. Congreso de Sortu

Tras los procesos congresuales de PNV, EH Bildu y PSE, culminados en 2025, para el año entrante no se esperan renovaciones en los partidos, más allá de la elección de candidatos para los comicios de 2027.

El único congreso a la vista, que ya está en marcha, es el de Sortu, que culminará el 24 de enero en Irun con la elección de una nueva dirección, en la que no repetirá como secretario general Arkaitz Rodríguez, quien se dedicará en exclusiva a su labor en  EH Bildu y en el Parlamento Vasco.

El PP de Bizkaia sigue dirigido por una gestora, pero no se esperan congresos provinciales populares en 2026.

10. El pulso en la calle

Mientras Sortu renueva su dirección, la organización juvenil de la izquierda abertzale, Ernai, mantiene un pulso abierto en las calles y en los ámbitos estudiantiles y universitarios, en los que ha perdido influencia en favor de una cada vez más pujante GKS, punta de lanza de un movimiento cada día más presente en las calles y la política vasca. EFE

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