La recuperación iniciada por el comercio minorista alavés tras el estallido de la pandemia se ha visto frenada en el último mes por el «jarro de agua fría» que ha supuesto la guerra en Ucrania, que de momento no afecta tanto a las ventas como al ánimo del sector.
De esta manera los «números no son tan malos» como lo son las expectativas de los comerciantes, que afrontan con «cierto cansancio» las consecuencias que está teniendo en la actividad económica la invasión rusa de Ucrania.
Así lo han explicado los responsables de la asociación Empresarios/as de Comercio y Servicios de Álava (Aenkomer) Jon Andoni Aspuru y Edurne Parro en la presentación de los resultados del segundo Barómetro comercial y de servicios alavés, que se publica cuando se cumple el segundo aniversario de la pandemia.
El informe se basa en 628 entrevistas entre empresas comerciales, hosteleras y de servicios que se hicieron entre el 28 de febrero y el 21 de marzo, con lo que su realización ha coincidido con el inicio de la guerra. Por ello, aunque el consumo «se estaba reactivando» el informe refleja cierto «pesimismo».
Al margen del Barómetro, Aenkomer está preguntando cada semana a sus asociados por las consecuencias directas del conflicto. Estas respuestas no se han incluido en el estudio porque su objetivo era comparar la situación actual con la de hace un año para testar el grado de recuperación tras la pandemia.
Esas respuestas semanales sobre la guerra muestran que un 56,4 % de los negocios notan mayor falta de suministros y que un 42 % tiene problemas con el transporte. Además, un 62 % sufre un aumento de costes, que en el caso concreto de la luz se traduce en que la mayoría paga «casi el doble».
En números absolutos, casi un 15 % de estas pymes abonan ahora 300 euros más al mes por la factura de la luz, un 3 % paga entre 250 y 300 más; un 5,6 % entre 200 y 250; y casi una de cada tres abona entre 50 y 100 euros adicionales.
Ese incremento en los costes ha llevado a la mitad de los comercios alaveses a tener que subir los precios en la última semana para no tener que vender a pérdidas, según han explicado.
El Barómetro revela que el último año fue algo mejor que el anterior, ya que ahora el 29 % de los negocios ha visto sus ventas aumentadas frente al 15 % del anterior estudio, al tiempo que los comercios con peores ventas han bajado del 60 % al 42 %.
Además se ha reducido la necesidad de financiación: hace un año habían recurrido a ella el 32 % de los negocios y ahora lo hacen menos de la mitad, el 13,4 %, que solicitan de media 48.000 euros.
En cuanto al empleo, el 85 % lo ha mantenido, un 6,4 % tiene más trabajadores y un 8,4 % tiene una plantilla menor. Bajan además del 55 % al 17 % las empresas que se acogen a ERTE.
Las expectativas de futuro han empeorado, ya que ahora el 42,2 % cree que las ventas continuarán bajando, frente al 34,1 % de hace un año. A pesar de todo un 77,7 % de estos negocios piensa que no va a cerrar, lo que mejora la cifra del año pasado en un 9,6 %.
Los responsables de Aenkomer achacan estos datos en apariencia «contradictorios» al «cansancio» causado por la reciente guerra en un sector que lleva dos años «aguantando» y al «temor a perder ventas» por el conflicto. EFE







