El presidente del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, Iñaki Subijana, ha asegurado que la carga de trabajo y los riesgos psicosociales que conlleva están detrás del alto número de bajas y excedencias en varios juzgados de Euskadi, en los que además se está registrando un incremento de las jubilaciones anticipadas.
Subijana ha hecho esta reflexión en su comparecencia en una comisión del Parlamento Vasco, en la que ha detallado la Memoria del TSJPV de 2023.
El presidente del TSJPV ha explicado que la situación de los juzgados vascos estaba peor que el año anterior en todos los juzgados. Como dato ha señalado que al 1 de enero los juzgados empiezan el año con 8 meses de trabajo acumulado.
Entre los «más castigados» ha dicho que se encuentra la Sección Primera de la Audiencia de Gipuzkoa por las causas relacionadas con las cláusulas suelo hipotecarias que están provocando «auténticos colapsos» en los juzgados de primera instancia.
La alta carga de trabajo deriva en más bajas y más excedencias, ha señalado Subijana. «Si las personas están a punto de explotar una medida de contención es la baja», ha indicado.
En este sentido, ha señalado que en algunos juzgados de Bilbao la mitad de los jueces están de baja o de excedencia y además se está registrando un incremento de las jubilaciones anticipadas en cifras que no se habían dado hasta el momento. «Esto tiene que ver con la carga de trabajo y con los riesgos psicosociales», ha insistido.
A preguntas del PP sobre el refuerzo del juzgado de Violencia de Género de Vitoria, Subijana ha reconocido que es «una necesidad potencial», pero ha precisado que la carga de trabajo de esta área «no es equiparable ni a la de los juzgados de primera instancia ni a los de ejecución penal» y a la hora de reforzar «se prioriza en función de la carga de trabajo».
Subijana ha señalado que parte del origen de estos problemas está en que el número de jueces es insuficiente, por lo que ha pedido al Parlamento Vasco que «en la medida de sus posibilidades» haga una labor de «persuasión» con el Estado para que la situación pueda mejorar.
En materias más concretas, en el ámbito de la infancia y la adolescencia ha explicado que el escenario en el que se trabaja es en que los niños y adolescentes hagan una única declaración y no en los juzgados, sino en un entorno que sea «lo más amable posible» para evitar su revictimización.
También se ha referido a los juicios en euskera y ha explicado que solo 45 jueces son capaces de hacerse cargo de ellos y que se trata de un tema complicado porque los asuntos judiciales no se reparten por preferencia lingüística de los afectados sino por otros criterios.
El próximo año se va a poner en marcha un proyecto piloto de juicios en euskera en el que participarán 9 jueces. El objetivo es extraer de este proyecto sus elementos de «fortaleza y de debilidad» para ir avanzando. EFE





