Guardia Civil base

EFE.- La investigación al número 3 de la Guardia Civil, el teniente general Félix Blázquez, por un presunto delito de acoso laboral a un agente en Llodio (Álava) ha quedado en manos del Tribunal Supremo tras rechazar el Tribunal Militar Central el recurso de la Fiscalía Militar que sostiene que no hay base para la denuncia, y debido al aforamiento del mando.

En un auto difundido este jueves por la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), el Tribunal Militar Central inadmite el recurso de la Fiscalía y ratifica el auto del tribunal militar que decidió el pasado 18 de junio trasladar el caso a la Sala Quinta (de lo Militar) del Supremo, encargada ahora decidir si la causa sigue adelante.

La Fiscalía interpuso un recurso en el que argumentaba que hasta esa fecha la única novedad en la instrucción fue el ascenso a teniente general de Félix Blázquez -por su nombramiento en mayo como mando de Operaciones o número 3 de la Guardia Civil- y sostenía que los hechos investigados no son «susceptibles de sostener una denuncia».

Se trata de una denuncia por presuntas vejaciones y prevaricación administrativa a un agente en Llodio (Álava), al que defienden los servicios jurídicos de AUGC, que dio a conocer el caso en mayo. Este agente denunció un presunto caso contra la integridad moral (trato degradante, humillante o vejatorio que causa un dolo o sufrimiento físico o psíquico) tras ser expedientado varias veces.

La Dirección de la Guardia Civil explicó en ese momento que Blázquez no tuvo relación directa con ese agente, sino que forma parte de la cadena de mando que ha sido llamada a declarar por estos hechos ante el Juzgado Togado Militar Central número 1 de Madrid por tratarse del general de la Zona y, por tanto, a quien correspondía la potestad disciplinaria en caso de faltas graves.

El auto del Tribunal Militar Central desestima ahora el recurso de la Fiscalía porque se trata de una resolución no recurrible en apelación según las leyes vigentes.

No obstante la Sala advierte de que los términos en los que el juzgado instructor se inhibe en favor del Supremo suponen «un evidente error», ya que un órgano judicial inferior «no puede inhibirse y plantear cuestión de competencia a un órgano judicial superior», sino que debe limitarse «a elevar una propuesta razonada exponiendo al órgano superior las razones por las que entiende le correspondería conocer del procedimiento concreto».

AUGC recuerda en el comunicado difundido este jueves que al agente denunciante se le abrieron cuatro expedientes por faltas graves y uno por una falta muy grave entre junio de 2017 y abril de 2018, lo que le supuso perder el destino y multas que suman unos 15.000 euros, detalla la asociación mayoritaria en el instituto armado.

La asociación critica que las diligencias las continuará ahora un magistrado de la Sala de lo Militar del Tribunal Supremo al estar el teniente general aforado desde el pasado mes de mayo, «de la misma manera que lo estaría un miembro del Gobierno».

«Estos aforamientos, auténticos privilegios, son un dato más de la perentoria necesidad de reformar y modernizar la jurisdicción militar», explica AUGC, que sostiene que «cuando la sociedad española y los partidos políticos han identificado la necesidad de acabar con los aforamientos, los tenientes generales de la Guardia Civil continúan aforados al igual que quienes tienen las más altas responsabilidades institucionales en nuestro país». EFE


Compartir

Dejar respuesta