El exjugador del Athletic Club y Deportivo Alavés Ibai Gómez se despidió públicamente del fútbol profesional y del Deportivo «orgulloso y en paz» en una rueda de prensa en la que estuvo arropado este miércoles por los que fueron sus compañeros de equipo en A Coruña, el cuerpo técnico y la secretaría técnica del club gallego.
«Esto lo llevo meditando un par de semanas y al club se lo comuniqué el sábado. Lo sabían mi representante, mi mujer y mis padres. No lo sabían ni mis amigos. La decisión la tenía muy clara, no tenía ningún tipo de duda», comentó sobre el momento en el que ha decidido poner fin a su carrera como jugador profesional a punto de cumplir los 33 años de edad -lo hará este viernes, día 11-.
El día después de haber anunciado su retirada, aunque su intención es seguir jugando en el equipo en el que se formó, el Santutxu bilbaíno, que preside su padre, Ibai confesó sentirse «orgulloso y en paz» con la decisión que tomó.
«¿Por qué ahora? Porque la cabeza y el corazón me lo piden. En otra etapa hubiera esperado al mercado invernal, pero no tengo intención de cambiar de equipo ni de seguir jugando», justificó.
Al Deportivo llegó en julio con el objetivo de retomar su carrera tras una etapa efímera en Irán, pero finalmente desistió y renunció a su contrato.
«En verano veía la cabeza con ganas, ilusionado, contacté con el Dépor, que me ilusionaba, era un reto bonito, vine con todas las ganas e ilusión del mundo. He hecho todo por estar y aportar, pero tenía claro que en el momento que viera que no iba a aportar sobre todo en el campo y que los compañeros pudieran dudar de que estuviera con positividad, daría un paso a un lado porque no he venido a ganar dinero sino por un reto bonito», comentó.
De eso se dio cuenta, dijo, «hace dos semanas» y optó por «ser realista y consecuente» porque veía que su protagonismo en el equipo, tras el cambio de entrenador, iba a ser reducido. «Tengo un bebé desde hace unos meses y lo he visto nueve días y eso también me ha llevado a tomar la decisión en este momento», confesó.
De su carrera, rescató «muchos momentos» y ninguno en concreto, recordó que su salto desde el Santutxu a Primera División «fue muy rápido», se mostró agradecido y valoró el «legado» que deja, que va más allá de los futbolístico.
«Sobre todo, me llevo los mensajes que he recibido. Lo importante es la persona, como futbolista no he sido regateador, no me he llevado a nadie, las que me han caído por eso, pero me llevo amigos y la tranquilidad y paz de que la gente destaca la persona», precisó.
Ibai Gómez anunció que su futuro pasa por ser entrenador y por jugar en el club de su barrio, el Santutxu, en el que se formó. Allí sigue el entrenador que tuvo en su primer año de senior, con su padre como presidente.
Al deportivismo, Ibai le pidió que tenga confianza y paciencia y se mostró convencido de que esta temporada será la buena y el Deportivo ascenderá.
«Es brutal cómo trabaja el club, el cuerpo técnico, los jugadores, no os podéis imaginar las ganas que hay de conseguir los objetivos. Solo falta una cosa y sé que es complicado porque el club y la gente llevan años jodidos, pero en el momento en que todo congenie, que la gente confíe en los jugadores, cuerpo técnico, dirección deportiva, y ahí se va a dar. Creo que está todo perfecto para que se dé este año», opinó. EFE



