La foto es de la calle Manuel Iradier a las 9 y media de la mañana. Como se puede apreciar el Sol ya luce con plena intensidad, y el alumbrado público sigue encendido.
Derroche innecesario en esta época de apreturas y en la que algunas formaciones políticas insisten en la mala situación financiera del Ayuntamiento vitoriano.









