El Producto Interior Bruto (PIB) de Euskadi creció un 2,3 % el año pasado en comparación con el ejercicio anterior, y el empleo registró un crecimiento del 1,4 %, lo que se tradujo en la creación de unos 14.000 puestos de trabajo.
El Instituto Vasco de Estadística, Eustat, ha confirmado este viernes la evolución de la economía vasca en 2025, un dato que ya adelantó en enero. Ese crecimiento del 2,3 % se sitúa por encima de la media europea -que fue del 1,5 %- pero 2 décimas por debajo del crecimiento estimado para la economía española (2,6 %).
La economía subió el año pasado en los tres territorios históricos: un 2,3 % en Bizkaia y Gipuzkoa y un 2,2 % en Álava.
El empleo por su parte aumentó en todos los sectores salvo en el primario, donde bajó 1,5 %. En el resto de actividades los ascensos se situaron el 0,2 % en industria, el 1,6 % en servicios y en el 2,5 % en la construcción.
El consejero de Economía, Trabajo y Empleo, Mikel Torres, ha destacado que estos datos superan las previsiones iniciales del Gobierno Vasco y que ha considerado que «confirman la solidez del tejido económico de Euskadi pese a un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas, episodios de conflictividad comercial y un crecimiento moderado en Europa».
Por sectores, la industria vasca tuvo en 2025 un crecimiento muy moderado, del 0,4 %, y en el caso concreto de la industria manufacturera la subida fue incluso menor, del 0,3 %. La construcción (+3,7 %) y los servicios (+2,8 %) mostraron mayor fortaleza y el sector primario fue el único que cerró el ejercicio en negativo, con una caída del 0,6 %.
Dentro de los servicios, la rama de comercio, hostelería y transporte subió un 3,3 %, la de administración pública, educación, sanidad y servicios sociales un 2,1 % y el resto de servicios -como actividades inmobiliarias, profesionales, científicas y técnicas, financieras y de seguros- un 2,9 %.
Desde el lado de la demanda el consumo de los hogares subió un 2,7 % y el de las administraciones públicas un 1,7 %. En total el consumo creció un 2,5 %.
Por su parte, la inversión aumentó en su conjunto un 4 %, el mayor crecimiento de los últimos tres años: un 4,3 % la relativa a bienes de equipo y un 3,8 % la formación bruta de capital, más ligada a la evolución de la construcción. El consejero ha valorado el comportamiento «especialmente dinámico» de la inversión.
«El binomio formado por un consumo firme y una inversión dinámica ha sido determinante para sostener el crecimiento durante 2025», ha explicado Torres.
En cambio, el sector exterior restó impulsó a la economía por la «debilidad» de algunos socios comerciales y a las tensiones arancelarias. Así, las exportaciones bajaron un 3,6 % en 2025. Sin embardo, este descenso fue inferior al de 2024 y además, hubo sectores que mostraron señales de dinamismo, como los bienes de equipo, el material de transporte, la industria química o el sector agroalimentario.
El consejero ha destacado además que el cierre del año «abre la puerta a un cambio de tendencia», ya que en diciembre, las exportaciones crecieron un 2,6 %. «Seguimos con atención la evolución del contexto internacional, aunque también vemos señales que invitan a un optimismo prudente», ha dicho. EFE






Con una inflación del 2,9% (con crecimiento del pib 2,3% y crecimiento de la población) y el irpf sin deflactar, los trabajadores nos hemos empobrecido.