(EFE).- Un estudio de la Universidad del País Vasco ha concluido que la cueva de Atxoste, en Vírgala (Álava), fue utilizada durante más de 10.000 años por los humanos, tanto en el Mesolítico, cuando eran cazadores y recolectores, como en el Neolítico, cuando ya eran productores.

El estudio llevado a cabo por Unai Perales, investigador del Departamento de Geografía, Prehistoria y Arqueología de la Universidad del País Vasco, ha analizado los restos útiles encontrados en esta cueva natural poco profunda ubicada en el municipio de Arraia-Maeztu.

La tesis doctoral ha concluido que este abrigo fue tanto en el periodo Mesolítico como en el Neolítico un lugar de ocupación de larga duración aunque nunca llegó a ser un alojamiento fijo.

Del periodo Mesolítico se han encontrado diversas armas arrojadizas y restos de fauna cazada pero también evidencias de que en ese asentamiento se trabajaban las pieles y la madera, para lo que era imprescindible realizar estancias más largas.

En lo que respecta a los restos del Neolítico se han localizado marcas correspondientes a múltiples actividades. Perales ha destacado la importancia de un molino encontrado en el yacimiento, una piedra arenisca de 20 kilos que una vez analizada se ha concluido que fue transportada desde la Sierra de Elguea a unos 20 o 30 kilómetros de distancia.

«Si llevaron esa piedra tan pesada hasta allí, se puede inferir que Atxoste era un asentamiento utilizado para algo más que la caza y que en aquel periodo hacían estancias más largas en el abrigo», ha concluido el investigador, que también ha establecido que esta cueva formó parte de una serie de refugios interconectados en la zona. EFE

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