Vamos con la opinión de Babestu Bizkaia, Gipuzkoako Senideak y Zaintza Araba titulada «Urkullu se ha quedado solo defendiendo su sistema de cuidados».
«Se ha acabado la legislatura y el Gobierno PNV-PSE no ha dado un paso para cambiar el modelo de cuidados. Se despide con una potente campaña mediática titulada “Hacia un pacto vasco por los cuidados” y denunciando que “hay una utilización política y manipulación de los cuidados”.
En una visita a los grupos parlamentarios vascos el pasado 1 de febrero, realizada por una representación de las Asociaciones de Usuarios y Familiares de los servicios de cuidados, se pudo constatar que en ese pacto no están ninguno de los partidos políticos, excepto el del Lehendakari. Es más, ninguno de ellos tenía idea alguna de por dónde anda el “borrador de decreto de residencias” que iba a “mejorar los ratios” de las residencias y al que, entre otros, las Asociaciones de Usuarios y Familiares presentamos un importante número de alegaciones que no han sido respondidas.
Modelo público-comunitario, centrado en la persona… son conceptos importantes que deben acompañarse con otras como gratuidad, condiciones laborales, derechos y garantías de los usuarios actuales y futuros, calidad, participación… para que el sistema sea sólido y construido para la ciudadanía y no para que generen beneficios a las empresas, ni falsas expectativas.
El artículo 44.1 de la Ley de Vasca de Servicios Sociales otorgó al Gobierno Vasco la función de coordinar el sistema vasco de Servicios Sociales, y se ha incumplido y silenciado. Nos encontramos con tres sistemas, por llamarle de alguna forma, que van desarrollándose cada uno por su cuenta con servicios, oferta, carencias, precios y propuestas diferentes en cada Territorio Histórico. Eso sí, tienen en común la privatización de todo cuanto han podido, la falta de una regulación legal de los derechos de los usuarios y la precariedad laboral.
La participación de las Asociaciones de Usuarios y Familiares es un derecho reconocido como preferente en la Ley de Vasca de Servicios Sociales de 2006, así como en la Ley estatal de Dependencia del 2008. Durante este último mandato, a pesar de haberlo solicitado insistentemente y también por medio del Ararteko, a la Federación de Usuarios y Familiares se le niega ese derecho en el Consejo Vasco de Servicios Sociales, así como a las asociaciones territoriales en los Consejos Territoriales correspondientes.
El Pacto Vasco que ha propuesto el Gobierno de Urkullu en el momento de su despedida es una farsa. No tiene vocación de integrar al resto de partidos políticos, ni a la mayoría sindical vasca, ni a la representación de los Usuarios y Familiares…..ni por supuesto del Movimiento Feminista y las demandas que plantearon en la reciente Huelga Feminista.
Reclamamos a todas las organizaciones interesadas en una mejora radical del sistema vasco de cuidados, y en especial a los organizaciones políticas, que profundicemos en cómo queremos que sean los cuidados y que este sea uno de los temas centrales en el debate electoral».








