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La gran mayoría de las empresas vascas aboga por contar con equipos humanos heterogéneos desde el punto de vista de sexo, edad, personalidad y aptitudes ya que permiten reforzar la innovación y mejorar el clima laboral.

Así lo recoge el estudio «RSC, diversidad e inclusión en Euskadi» que la Fundación Adecco y el Departamento de Trabajo del Gobierno Vasco han elaborado para contribuir a difundir la Responsabilidad Social Corporativa (RSC), tras entrevistar a responsables de 65 empresas vascas.

El informe parte de la base de que en Euskadi más de la mitad de las empresas (53,2 %) se sitúan en un nivel medio o alto en materia de RSD, y constata que muchas de ellas (53,1 %) han reforzado sus políticas en esta materia a raíz de la pandemia de coronavirus.

Entre los retos pendientes, figura el dotar a este tipo de actuaciones de una mayor transversalidad, de forma estas políticas no se enmarquen en un único departamento, como puede ser el de Recursos Humanos, sino que sea un elemento «intrínseco a la organización, que impregne a todas las áreas», según detalla el estudio.

«La pandemia ha supuesto un punto de no retorno para las empresas, haciendo que elementos tradicionales como la jerarquía, el control o la uniformidad, den paso a la consolidación de valores basados en la colaboración, la confianza, el bien común o la horizontalidad», ha destacado el director general de la Fundación Adecco, Francisco Mesonero, en la presentación telemática de este estudio.

Otras de las conclusiones es que la mayoría de las compañías de Euskadi (85,3 %) coincide en que la gestión de equipos heterogéneos supone una ventaja competitiva y destacan beneficios como el refuerzo de la innovación (82,9 %), la mejora del clima laboral (56,1 %), la mayor reputación (17,1 %) e incluso la apertura a nuevos mercados (9,8 %).

El estudio precisa que la diversidad corporativa de las plantillas de las empresas de Euskadi se mide, mayoritariamente, en términos de sexo (68,3 %) y edad (51,2 %), pero también un 46,3 % tiene en cuenta la discapacidad.

«El reto es avanzar hacia una diversidad sin etiquetas atendiendo, no solo a la diversidad perceptible o visible, sino también a la cognitiva, a la que tiene que ver con dimensiones como la personalidad, las aptitudes, actitudes o el bagaje cultural», concluye Mesonero que explica que esta es la diversidad que realmente aporta valor a los equipos de trabajo. EFE


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2 Comentarios

  1. Sexo, edad, personalidad y aptitudes. Son unos cínicos y mentirosos. Primero; no lo hacen, y segundo, si lo llevaran a cavo, serían muy malos como empresarios. Las aptitudes las colocan en cuarto y último lugar, cuando debería ser el primero y único requisito. Ya huele tanto querer quedar bien respecto a la igualdad de género, edad, Etc, Etc. Ello, sería una nueva discriminación de trabajadores mas capacitados, por compensar los porcentajes de sexo, edad… lo justo sería: que en trabajo, política… estuvieran los mejores, ya fueran mujeres u hombres, mayores o jóvenes, sin importar el porcentaje de cada uno de los grupos. La propuesta de estos empresarios, como de los políticos, es una manera hipócrita de querer quedar bien con todos. Los unos por imagen, y los otros por ganar votos. Los empresarios no lo llevan a cavo, y los políticos lo hacen, 50% de cada, aunque tengan que colocar en puestos de responsabilidad a personas poco válidas.

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