La Diputación anuncia la apertura de la variante de Legutio para este miércoles. Las obras fueron adjudicadas en diciembre de 2023 con un plazo de ejecución de 20 meses, lo que situaría su finalización en agosto de 2025.
Sin embargo, estamos en noviembre de 2025 y la obra aún no está completamente finalizada: faltan por ejecutar la capa de rodadura y la señalización horizontal, según la propia nota oficial.
Esto sugiere que el proyecto ha sufrido retrasos, aunque no se explicitan ni se asumen públicamente. La apertura parcial, con desvíos y un solo carril operativo, parece más una medida de urgencia que una inauguración definitiva.
Modificaciones del proyecto: presión vecinal y sobrecostes
En junio de 2024, la Diputación modificó el proyecto original tras las quejas de la Junta Administrativa de Legutio y el Ayuntamiento, incorporando una conexión norte que no estaba prevista inicialmente. Este cambio elevó el presupuesto en 445.037 euros, hasta un total de 5,55 millones de euros, lo que representa un incremento del 8,7% respecto al coste adjudicado.
¿Apertura o parche? La obra sigue en marcha
Aunque se anuncia la apertura al tráfico, la obra no está terminada. Se habilitarán desvíos mediante paso alternativo por un único carril, lo que implica que la infraestructura no está plenamente operativa. Esta situación puede generar confusión entre los usuarios y plantea dudas sobre la seguridad y funcionalidad del tramo.
Además, se advierte que la línea 18 de Alavabus podría sufrir alteraciones, aunque se minimiza el impacto. No se especifica si habrá refuerzos, señalización especial o coordinación con los servicios de transporte.
Conclusión: relato triunfalista con fisuras
La Diputación presenta la apertura como un hito, pero el análisis revela:
- Retrasos respecto al calendario original
- Modificaciones sustanciales del proyecto por presión vecinal
- Sobrecostes
- Una apertura parcial con obras aún en curso
OPINIÓN:
Este caso ilustra cómo una comunicación institucional puede omitir elementos clave del contexto para proyectar una imagen de eficacia, cuando en realidad la gestión ha sido más accidentada de lo que se admite.
La variante de Legutio, entre la prisa política y la paciencia ciudadana
La apertura de la variante de Legutio no es tanto una celebración como un síntoma. Un síntoma de cómo las infraestructuras públicas, especialmente las viarias, se convierten en escenarios de relato político más que en respuestas eficaces a las necesidades ciudadanas.
Basta rascar un poco para ver que la obra llega tarde, incompleta y con sobrecostes. Se adjudicó con un calendario claro: 20 meses. Estamos en el mes 23 y aún faltan capas de rodadura y señalización. ¿Por qué no se reconoce el retraso?
Esta obra, como tantas otras, revela una tensión constante entre la política del titular y la política del detalle. Entre el corte de cinta y el respeto por los plazos, los presupuestos y la transparencia. La ciudadanía no necesita inauguraciones apresuradas. Necesita infraestructuras completas, seguras y bien comunicadas. Y sobre todo, necesita instituciones que no maquillen los hechos, sino que los expliquen con rigor.











Variante?? Dónde??
El incompetente del Nogales. A ver si investigais lo que trabaja