(EFE).- Los hospitales vascos podrán inscribir antes de que acabe el año a los recién nacidos en el Registro Civil sin que los padres tengan que dirigirse a esta instancia, una medida que se pondrá en marcha de forma progresiva y comenzará mañana en el Hospital Universitario de Álava (HUA).

Esta es la principal novedad de la Ley de Medidas de Reforma Administrativa en el ámbito de la Administración de Justicia y del Registro Civil, que también establece la comunicación electrónica de las defunciones mediante el mismo sistema que el utilizado para los nacimientos.

Ahora bien, el calendario de implantación es progresivo, de manera que en esta primera fase se han habilitado 24 hospitales, uno por cada comunidad autónoma, salvo Madrid que dispondrá de siete centros.

En el caso de Euskadi el centro piloto será el HUA, aunque en diciembre el servicio estará disponible en el resto de hospitales vascos. En concreto en noviembre comenzará a funcionar en el Hospital de Arrasate, Zumárraga y Mendaro y en diciembre se completará el despliegue con la inclusión de los hospitales de Cruces, Donostia y Basurto.

El consejero de Salud del Gobierno Vasco, Jon Darpón, ha asegurado en una nota que su departamento «ha trabajado intensamente» para poner en marcha de un servicio que «evita a los progenitores tener que acudir al Registro Civil y facilita así este trámite administrativo».

El Ministerio de Justicia ha informado por su parte de que el servicio estará disponible en todos los centros públicos y concertados antes de final de año. En cuanto a los privados, se está trabajando con ellos para que la adopten también, puesto que es obligatorio para todos.

Eso sí, este nuevo servicio no sustituye al sistema vigente que se emplea con los nacimientos y defunciones en el Registro Civil, que seguirá funcionando como hasta ahora.

De esta forma, los padres podrán optar por inscribir a su hijo desde el hospital o desplazarse a la sede del registro que les corresponda. Es decir, que este nuevo servicio es voluntario.

«Es una opción más para ofrecer más comodidad en los primeros días», explican las fuentes del Ministerio, que precisan que lo que hace el hospital es comunicar al Registro Civil los datos del bebé. No registra ni inscribe. Será un intermediario.

Los padres tendrán un plazo de 72 horas para comunicar al hospital su intención de inscribir al bebé desde allí. Fuera de ese plazo, la familia ya sólo podrá hacerlo presencialmente en el registro.

Cada hospital realizará los trámites de la forma que les sea más oportuna. Algunos instalarán oficinas específicas para este fin, mientras que en otros las gestiones se harán en los mostradores de admisiones.

Este es el nuevo sistema: el personal sanitario tendrá la responsabilidad de identificar al bebé, certificar su filiación materna y tomar las huellas plantares del recién nacido y las dactilares de la madre.

Estos datos serán adjuntados al formulario oficial de declaración que incluirá la firma de los padres, el nombre y nacionalidad del recién nacido y el acreditativo del nacimiento, con la firma electrónica del facultativo que asista el parto.

Posteriormente, los padres recibirán el certificado literal de nacimiento por correo ordinario o electrónico, en cuyo caso podrán imprimir y añadir al Libro de Familia si ya disponen de él.

En caso contrario, basta con tener el certificado, aunque si se desea, los padres pueden solicitar el Libro de Familia en el Registro Civil, si bien este documento físico tiene ya ‘fecha de caducidad’. Dejará de expedirse a partir de 2017.

Hasta hoy, el plazo presencial en los registros iba desde las 24 horas del nacimiento a ocho días después. Si había una causa justificada, se prorrogaba a 30. Este sistema tiene los días contados. A partir de ahora, el bebé saldrá del hospital como un ciudadano más.



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