Vitoria: 734.000 euros por kilómetro de bicicarril

Hay que buscar un modelo de convivencia entre peatones, ciclistas y conductores. A diario ocurren discrepancias, donde según el escenario, las razones se reparten. La historia que contamos hoy es un ejemplo. Cruce de insultos.

Hace unos días el Buzón Municipal recogía la petición de disculpas de una ciclista que había llamado «sinvergüenza» a un peatón que le llamó la atención.

La propia ciclista cuenta la historia:

«Esta mañana me dirigía al trabajo por el carril-bici de la Avenida y a la altura del Parque de Gerardo Armesto, como la acera y el carril estaban ocupados por el camión, los operarios y las ramas de la poda que estaban realizando».

«He cruzado el paso de peatones y me he dirigido hacia el Palacio de Justicia por el carril-bici pero en el sentido contrario».

«Mientras esperaba a que el semáforo se pusiera en verde un señor me ha increpado diciendo que estaba en el sentido contrario. Le he explicado la razón y entonces me ha respondido que 20 metros de ocupación no eran justificación para haber pasado al otro carril-bici».

«Como sus maneras han sido totalmente incorrectas desde el principio y de nuevo, al cruzar el semáforo, me ha dicho que pasara a la carretera, que era donde estaba el nuevo carril y no siguiera por la acera».

Tras los acontecimientos, la ciclista ha «solicitado a una pareja de policías que se dirigían al Palacio de Justicia que se acercaran, pero me han respondido que iban a los Juzgados».

Insulto y disculpas

La ciclista se considera «indefensa y enfadada» y asegura que «cuando me marchaba he llamado sinvergüenza al señor».

A continuación señala que «siento el insulto (yo he recibido otros peores). Entiendo que haya peatones que se enfaden y lo expresen cuando nuestra actitud no es la correcta pero, por favor, una actitud cívica por parte de todos».

  • ¿Razón? 

Una historia que resume la falta de conexión entre los protagonistas y que ocurre muchas veces en nuestra ciudad.

¿Quién tiene razón? ¿Quizá ninguno?

 



7 Comentarios

  1. Algunos que somos ciclistas, peatones y conductores, estamos aprendiendo a ser más tolerantes con los errores ajenos, porque nosotros también los cometemos.
    Para mí los ciclistas nos han traido una conducción más respetuosa a los vehículos motorizados, ahora solemos parar más en los pasos de cebra y vamos más despacio.
    Como peatones, y siendo los más vulnerables, nos ha tocado lidiar con algunos descerebrados que van por la acera demasiado rápido y sin luces, ni avisando. Creo que necesitamos más educación ciclista, y ahí es donde tenemos que exigir a las instituciones. Los ciclistas son un bien para todos.
    Se me están ocurriendo unos cuantos paises en los que si no fueran más tolerantes en la conducción, estarían continuamente a bofetadas.
    ¡Feliz navidad ciclistas, peatones y conductores!

    • Aprovecho para recordar que las bicicletas no tienen preferencia en lso pasos de peatones, a menos de que haya paso expreso para ellas. Que algunos se tiran como si la tuvieran causando frenazos peligrosos para todos.

  2. Como peatón me siento mucha veces amenazado por la velocidad y por la cercanía con la pasan las bicicletas por lugares destinados a peatones, para eso se hacen carriles bici, para que se usen y así poder convivir en armonía, pues en muchos casos las bicicletas y vehículos eléctricos circulan por aceras protegidas por la instituciones que no tienen claro que modelo de ciudad quieren.

  3. Lo que no es normal es salir del paso ciclistas/peatones a la carretera a 30 km/h, que los conductores no somos super heroes y necesitamos un tiempo de reaccion

  4. ¿Tan difícil es que un ciclista, cuando por el motivo que sea tenga que abandonar el carril-bici, continúe por la calzada junto al resto de vehículos o se baje de su bici (=vehículo) si pisa una acera o zona peatonal?.

  5. Es fácil echar la culpa a la educación … ¡y ya está!.

    Dejemos claro los espacios por donde podemos ir cada un@…, y control-vigilancia-multa para quien se lo pase por el arco del triunfo.

  6. No entiendo cómo las autoridades no hablan claro y actúan de una vez para que este tipo de situaciones no se den a diario entre los ciudadanos.

    ¿A qué esperan:
    1. a que el problema se solucione por sí solo,
    2. a que todo el mundo se vuelva educado,
    3. a que nos premien fuera y nos declaren «ciudad ideal» del mundo mundial.?

    Creo que los vitorianos merecemos que se remanguen de una vez y acaben con esta situación diaria de
    confusión, crispamiento y total indefensión de los más débiles, los peatones.

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