Instituciones públicas, universidades y organizaciones del País Vasco, Navarra y el departamento de Pirineos Atlánticos trabajarán hasta finales de 2028 en contar la historia del éxodo a Francia de miles de familias republicanas que huían del avance de las tropas franquistas, hace 90 años.
Este sábado 18 de julio se cumplirá el 90 aniversario del golpe militar y, en consecuencia, el inicio de la primera oleada de personas obligadas a huir al otro lado del río Bidasoa.
Este exilio es el hilo conductor del proyecto europeo transfronterizo ‘Memorias democráticas e identidades transfronterizas para una historia común’, financiado por la Unión Europea, que se lanza este año y continuará hasta finales de 2028.
Se ha constituido un consorcio con seis entidades socias: el Pays de Béarn, el Consejo Departamental de los Pirineos Atlánticos (CD64), la Universidad de Pau y Pays de l’Adour (UPPA), el Gobierno de Navarra, Gogora (Instituto de Memoria, Coexistencia y Derechos Humanos del Gobierno Vasco) y la Universidad del País Vasco (EHU), además de otras 12 entidades situadas a ambos lados de la frontera.Las entidades socias se han reunido en Vitoria para avanzar en la planificación de las acciones que se llevarán a cabo durante los próximos dos años y medio.
Destaca la creación de la ruta del exilio, que conectará las localidades fronterizas de Bera, Irun y Hendaya.
También se realizarán trabajos en el emplazamiento del antiguo campo de Gurs, con el diseño de visitas guiadas al campamento y el desarrollo de contenidos digitales como parte del proyecto ‘Micro-Folies’.
Además, en Navarra se planifican nuevas señales de tráfico en el Fuerte de San Cristóbal y en el Parque de la Memoria de Sartaguda.
El proyecto también dedica un lugar a actividades en el ámbito educativo. Por un lado, se desarrollarán módulos educativos para estudiantes de secundaria de 14 a 16 años con el fin de abordar la memoria histórica y democrática en el aula.
Para ello, las universidades asociadas del proyecto trabajarán tanto en la creación de estos módulos pedagógicos como en la formación de profesorado.
A nivel universitario y académico, las acciones implementadas buscan promover la colaboración entre personal investigador y profesorado que trabajan en la materia, mediante encuentros científicos transfronterizos.
El proyecto también trabajará en colecciones documentales relacionadas con el exilio. Actualmente, es muy complejo encontrar la documentación necesaria para la investigación, debido a la dispersión de las colecciones, su diversidad, su estado de conservación, así como las limitaciones de acceso, tanto físicas como legales.
Estos aspectos complican no solo el trabajo de búsqueda, sino también el de las familias que quieren saber la ruta que tomaron sus seres queridos cuando huyeron a Francia.
Como parte de este proyecto, se analizará el estado de las colecciones y finalmente se publicará un catálogo. EFE



¿Y contarán también las miserias, el maltrato humano y las condiciones extremas de frío, hacinamiento y desnutrición que aquellas despreciables y desalmadas autoridades francesas de la época hicieron padecer a los más de 500.000 refugiados españoles en los campos de concentración del sur de Francia, Argeles Sur Mer, Saint Cyprien, Bram, Rivesaltes, Gurs… y muchos más, junto a los del norte de África? Eso ni se olvida ni se perdona.
El mayor exilio de vascos lo produjo el terrorismo de ETA.