EFE).- Una mujer podría ser la candidata de consenso a suceder a Unai Sordo al frente de la secretaría general de CCOO de Euskadi a partir del XI Congreso del sindicato vasco, que se celebrará 1 y 2 de junio en Vitoria.
En el proceso interno para tratar de acordar una candidatura «lo más consensuada posible» que posibilite una sucesión «ordenada» en el sindicato, aún inconcluso, «han surgido tres o cuatro nombres» para la secretaría general y, entre ellos, hay «más mujeres que hombres», ha señalado hoy Sordo.
El dirigente sindical, que no se presentará a la reelección con la intención de optar a la secretaría general de CCOO en sustitución de Ignacio Fernández Toxo, ha informado hoy en Bilbao del proceso congresual del sindicato en Euskadi, en compañía de su secretario de Organización, Sabino Santolalla, y de la responsable de Acción Sindical, Mari Cruz Vicente.
La actual dirección de CCOO de Euskadi confía en lograr un «consenso amplio» sobre una candidatura de dirección para los próximos cuatro años al frente del sindicato.
Se prevé que el nombre del aspirante a la secretaría general se conozca la semana que viene, a partir del lunes, cuando el sindicato tiene convocado un Consejo Confederal, máximo órgano entre congresos.
En cualquier caso, podrá presentar candidatura todo aquel que cuente con el aval de, al menos, el 10 % de los 300 delegados (119 mujeres y 181 hombres) que participarán en el XI Congreso de CCOO.
El cónclave se celebrará con el lema «Aurrerantz» (Hacia adelante) y el planteamiento, tras un proceso de reflexión interno, de que el sindicato «tiene que pasar a la ofensiva» después de años de «deterioro» salarial y de condiciones de trabajo.
Tras la caída de afiliación sufrida, ésta está remontando y a día de hoy el sindicato cuenta con 46.121 afiliados, que representan un 4,54 % de la población activa vasca, un porcentaje que mantiene.
Sus responsables han destacado el aumento de un 3 % que en relación al anterior congreso ha experimentado la presencia de mujeres en el sindicato, hasta el 40 % actual.
La central, que cuenta con 3.305 delegados, ostenta en la actualidad una representación sindical del 18,89 % en Euskadi, en una situación de «empate técnico» con LAB -con diferencias de escasos delegados, dependiendo de la semana o mes-, pero con expectativas a corto plazo de recuperar «aunque sea por la mínima» la segunda posición en el mapa sindical vasco, tras ELA.
Sordo ha explicado que en los próximos cuatro años el sindicato tratará de implementar medidas que den respuesta al proceso de reflexión interno acometido, en el que se ha concluido que «el sindicalismo tiene que pasar a la ofensiva» en materia reivindicativa y de acción sindical.
Ha precisado que hay que adecuar la estructura de la central a los colectivos que están en precario «para que entiendan la utilidad del sindicato» y ha indicado que la lucha contra la precariedad laboral será objetivo prioritario.
También lo serán el destino de recursos para desarrollar una «mejor y más cualificada acción sindical» de los representantes de CCOO en los centros de trabajo, la adecuación y flexibilización de las estructuras del sindicato a los cambios de organización en las empresas y el mantenimiento del «pulso como sindicato socio-político» que haga pedagogía en favor de los servicios públicos o la negociación colectiva.
La central se presenta a su congreso tras haber acometido un proceso de racionalización de recursos internos -ha reducido, por ejemplo, el número de federaciones sectoriales hasta las siete actuales- y con las cuentas «saneadas» y «auditadas», tras varios años de restricciones salariales para afrontar la merma de ingresos en los años de crisis.
Según los datos aportados por sus responsables, el 80 % de los ingresos de la central proviene de cuotas y el 5 % de la prestación de servicios propios.


