El 15 de enero a las 12 horas, las familias de usuarios de residencias y centros de día, se concentrarán frente a la Diputación Foral de Álava para denunciar los protocolos inhumanos que se les están aplicando y a decir que estamos en deuda con ellos y ellas por todo lo que han aportado a esta sociedad. «Deben ser privilegiados y no maltratados».

En una carta dirigida a Norte Exprés, los familiares denuncian que 2 «la llamada sexta ola está siendo continuación de la primera para los usuarios de residencias y centros de día. Y es que lejos de corregir los errores que se cometieron al inicio de la pandemia, se han continuado y reiterado mes a mes.

Desde el inicio de la pandemia se vulneraron sus derechos fundamentales. Derechos, que parece no se han dado cuenta, ellos también los tienen. Se les confinó y aisló de los suyos, importando muy poco las graves e irreversibles consecuencias. Muchos fallecieron y fallecen por la covid, pero otros muchos han sido y son víctimas de tristeza y pena. No es una metáfora, es una realidad.

Cuando hablan de protegerlos, mienten sin piedad alguna. No los están protegiendo. Quieren evitar que la cifras de muertos que se produjeron en las residencias por la nula gestión de la covid,  se vuelvan a repetir, a cualquier coste. En el momento actual, las personas usuarias de residencias siguen siendo “maltratadas” por la Administración, que impone protocolos muy diferentes a los que se le aplica al resto de la sociedad».

También subrayan «la escasez de las plantillas, y sus precarias condiciones laborales (la escasa protección de las mismas), hace que los protocolos de prevención no se apliquen y por consiguiente que los cuidados no sean los adecuados ni los deseados. La prevención esa a la que hace referencia el protocolo del Departamento de Salud del Gobierno Vasco, del 4 de Diciembre, es una utopía. La única medida real en las residencias es el aislamiento y suspensión de visitas».

Critican las diferencias de protocolo entre ciudadanos de a pie vacunados y mayores: «Ante una sospecha de un positivo se les aísla en la habitación. Tras un contacto estrecho con un positivo, y el residente con pcr negativa, se les aísla en la habitación.  Y si son positivos se les aísla en la habitación. Y se suspenden las visitas de los suyos. Píldoras de soledad».

 


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3 Comentarios

  1. En las residencias no tienen vergüenza, dan palmas con las orejas en cuanto hay un infectado, así es mas fácil para ellos, que dejan a los abuelos en su habitación encerrados, y se quitan un montón de trabajo, ya que no dejan que las familias vayan a verles y se quitan el trabajo de arreglarles o sacarles a dar un paseo, pero la factura a principios de mes no baja. Ojala les sacuda el karma por todos los lados.

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