foto ajena a la información

El plazo para registrar las solicitudes de prematriculación del alumnado en los centros públicos y privados concertados de Euskadi para el curso 2024-2025 comienza el 7 de febrero, con el mantenimiento de los mecanismos introducidos en el anterior y dirigidos a evitar la segregación por razones socioeconómicas o de otra naturaleza.

El Boletín Oficial del País Vasco (BOPV) publica este lunes la orden firmada por el consejero de Educación, Jokin Bildarratz, en la que se recoge que el plazo de prematrícula acaba el 23 de febrero y que las listas provisionales se publicarán el 26 de marzo y las definitivas el 26 de abril.

La orden incluye que la oferta de plazas escolares se ajustará a las «necesidades reales» de escolarización, con el fin de evitar «tanto la sobreoferta como la infraoferta».

En concreto, y en sintonía con la nueva Ley de Educación, indica que tanto la planificación de la oferta como los mecanismos que regulan la admisión «deben contribuir a una distribución equilibrada de la diversidad y de la vulnerabilidad» entre todos los centros sostenidos con fondos públicos con el fin de evitar la segregación del alumnado por razones socioeconómicas o de otra naturaleza.

Para ello, y al igual que en el proceso de prematrícula del presente curso, el Departamento de Educación determinará el número de plazas que los centros públicos y los privados concertados tienen la obligación de reservar en cada curso para la escolarización del alumnado más vulnerable.

Para los niños de 2 y 3 años la reserva de plazas de los centros pertenecientes a cada área de influencia se determinará en función del Índice de Vulnerabilidad de dicha zona. El Instituto Vasco de Evaluación e Investigación Educativa publicará en su página web tanto las bases y criterios utilizados para el cálculo como el parámetro correspondiente a cada área, salvo en el caso de las formadas por dos o menos centros.

El Departamento comunicará a cada centro tanto su Índice de Vulnerabilidad como el de su área de influencia.

Para determinar este índice, entre otros parámetros, se tendrá en cuenta el cuestionario que tendrán que cumplimentar todas las familias que participen en este proceso, relacionado con su situación socioeducativa, y que busca conocer qué alumnos presentan unas mayores necesidades específicas de apoyo educativo.

Como en procesos precedentes, los aspectos que mayor puntuación darán a las familias solicitantes de plaza serán la proximidad al domicilio o al lugar de trabajo de los progenitores, seguido de que haya hermanos matriculados en los centros requeridos, y de la renta familiar.

Estas puntuaciones se tendrán en cuenta en caso de que haya que baremar las solicitudes por ser superiores al número de plazas ofertadas en cada centro. EFE



Dejar respuesta