(EFE).- La cabeza de lista al Congreso del PSE por Álava y portavoz del Gobierno, Isabel Celaá, ha acusado a los dirigentes del PP Pablo Casado y Javier Maroto de «pretender ganar mintiendo» y ha considerado que los populares se presentan a estas elecciones con dos «herramientas»: «la mentira y la provocación y juntarse con la ultraderecha».


Celaá ha participado en Vitoria en un acto electoral en el que también han intervenido la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, y la secretaria general de los socialistas de Álava, Cristina González.

La portavoz ha echado en cara a Casado y Maroto que «mientan con una toxicidad casi infantil» en temas como el impuesto al diésel -que no existe, ha recordado-, el fraude en las ayudas sociales y los datos sobre la marcha de la economía española. «Solo los incautos, las personas peor informadas se lo pueden creer», ha dicho.

La «segunda herramienta» es «juntarse con una ultraderecha montaraz», Vox, que ayer en un acto político en un plaza de toros «decía que tiene que acabar con los 40 años, pero no con los de Franco, sino con los 40 años de partidos políticos y de libertades».

«Esa ultraderecha que nos lleva al peor de nuestros pasados es sumamente peligrosa y es la que ha sido vomitada de las fuerzas conservadoras y liberales de Europa. Esa ultraderecha le da miedo a Macron (el presidente de Francia) que le dice a Rivera: ‘como sigas por ahí no somos amigos'», ha expuesto.

Celaá se ha referido también al debate que ha mantenido esta mañana con otros candidatos por Álava, entre ellos Javier Maroto, de quien ha dicho que «tiene dos obsesiones y con eso quiere que el país funcione»: el fraude en las ayudas sociales y la posibilidad de que los trabajadores de la fábrica de Mercedes de Vitoria pierdan su empleo por el impuesto al diésel.

«Esto es falso de toda falsedad, hasta la propia Mercedes -y lo sé de buena tienta- se ha quedado sorprendida por estas declaraciones porque tiene un buen pedido de furgonetas eléctricas», ha dicho la candidata socialista, que ha recordado que la llamada crisis del diésel comenzó en 2012, cuando en España gobernaba el PP.

En cuando a las ayudas sociales, le ha reprochado que diga que «hay una trampa horrible, tremenda», cuando los datos oficiales limitan el fraude al 0,2 % y le ha afeado que le preocupe ese porcentaje de dinero cuando los populares «se han puesto de perfil con todas las mordidas de la Gurtel».

Celaá ha defendido además que el modelo económico del PSOE es «absolutamente contrario, alternativo» al del PP y ha explicado que en materia de autogobierno «la discrepancia es máxima» porque la derecha quiere «recentralización en todo» y los socialistas «cambiar modelo de las autonomías para reforzarlo y hacerlo más moderno».

Teresa Ribera ha comenzado su intervención con un recuerdos a los políticos socialistas y de otras formaciones asesinados por ETA. Todos ellos, ha dicho, «deben representar uno de los motivos más importantes por el que no debemos aceptar ni lecciones ni mentiras de quien no toca».

La ministra se ha referido también -sin citarlo expresamente- a Vox y a su líder, Santiago Abascal, cuando ha dicho a pesar de que en los dos debates televisivos «no ha estado presente el Jean-Marie Le Pen de turno, los términos del debate y la capacidad de contar mentiras sin tiempo real para dar respuesta flotaban en el ambiente».

«Esto no vale, no es aceptable, no podemos aceptar que todo valga» porque «cualquier cosa repetida muchas veces «genera la duda de si es verdad» y esto es «insano en el medio y largo plazo» porque «mina la confianza en las instituciones».

La secretaria general del PSE en Álava, Cristina González, ha dicho que el domingo hay que elegir entre «derechas o derechos» y ha reclamado no solo una victoria de los socialistas sino una «mayoría reforzada suficiente para gobernar sin bloqueos y acosos». EFE

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí