guardia civil detención yihadista
foto archivo de guardia civil en otra detención yihadista en Euskadi

La policía francesa ha detenido en Francia a un condenado por yihadismo, que en su momento vivió en Vitoria, por el presunto homicidio de tres agricultores en zonas rurales de Navarra y Lleida entre noviembre de 2023 y enero de 2024.

Fuentes próximas a la investigación han indicado a EFE que el hombre, Allal El Mourabit, de nacionalidad marroquí, fue arrestado el pasado martes en la localidad de Béziers, tras una investigación conjunta de la Policía Nacional, la Guardia Civil y los Mossos d’Esquadra que ha durado casi un año y medio.

El detenido, sobre el que pesaba una orden de detención europea emitida por España, estaba siendo buscado como presunto autor del asesinato de tres agricultores cometidos entre noviembre de 2023 y enero de 2024.

Dos meses antes del primer asesinato, se había quitado la pulsera telemática que se la había colocado en sustitución de la pena de prisión que se le había impuesto tras ser condenado por la Audiencia Nacional.

El primero de los crímenes de estos tres agricultores, todos ellos de edad avanzada y que fueron asesinados mientras trabajaban en el campo, se cometió el 22 de noviembre de 2023 en Tudela, el segundo el 21 de diciembre en Ribaforada, ambos en la comunidad de Navarra, y el tercero y último el 5 de enero de 2024 en Vilanova de la Barca, (Lleida).

El hecho que reforzó la hipótesis policial de que los tres crímenes estaban relacionados y, por tanto, que el autor era la misma persona, fue el hallazgo del coche robado al agricultor de Ribaforada -un Opel Astra- a escasos kilómetros del campo de Vilanova de la Barca en el que se cometió el tercero de los asesinatos.

Tras cometer el tercero de los crímenes, el presunto autor de los hechos huyó del lugar en dirección a Francia a través de Andorra, tras lo cual se le perdió la pista hasta este año, cuando fue localizado por la policía francesa en la localidad de Béziers gracias a la foto que constaba en su orden de detención.

Posteriormente, tras esas primeras hipótesis, las indagaciones policiales permitieron constatar que el autor de los tres crímenes era la misma persona, ya que todos los hechos presentaban características muy similares y gracias también a la minuciosa labor de criminalística realizada en los escenarios de los asesinatos que permitió obtener un perfil genético presente en los tres casos y vincularlos entre sí.

De hecho, según informan este miércoles los Mossos d’Esquadra, el detenido utilizaba el mismo modus operandi en sus asesinatos: el hombre mató a sus víctimas con un arma como un machete o similar con la finalidad de robarles el vehículo para poder desplazarse y pernoctaba en las zonas rurales a la intemperie o en lugares abandonados.

El análisis detallado de sus movimientos por España y el examen de las zonas rurales en las que pernoctaba permitió obtener una imagen del hombre y su posterior identificación.

Fuentes cercanas al caso han indicado a EFE que el detenido por estos tres asesinatos de agricultores, cuya causa ha sido declarada secreta, tiene antecedentes en España por su vinculación con el terrorismo yihadista.

La Guardia Civil lo detuvo primero en 2014 por una posible radicalización y luego una segunda vez en 2016 en Irun, cuando residía en Vitoria y la Guardia Civil registró su vivienda.

El detenido había sido condenado a dos años y medio de prisión por intentar combatir en Siria con la Daesh.

Tras casi un año y medio de investigación del equipo conjunto formado por la Policía Nacional, Guardia Civil y Mossos d’Esquadra, el hombre fue detenido ayer por la policía francesa en un dispositivo en el que participaron también agentes del instituto armado.

La investigación, que se mantiene bajo secreto de sumario, está dirigida por el juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 3 de Tudela y el juzgado de Instrucción número 3 de Lleida. EFE

Condena y absolución: las dos sentencias en España al yihadista detenido en Francia

 Allal El Mourabit, el marroquí detenido en Francia por el homicidio de tres agricultores en Navarra y Lleida, que en su momento vivió en Vitoria, fue dos veces detenido a bordo de su camión en España por delitos de yihadismo, en 2016 y 2019. La primera vez que fue juzgado acabó condenado a tres años de cárcel y la segunda resultó absuelto.

Su primera detención en 2016 en Irun (Gipuzkoa) se produjo cuando regresaba en su camión de Alemania. La hipótesis de que planease atentar con el camión como había ocurrido ese verano en Niza (Francia) fue lo que precipitó ese primer arresto.

La segunda se produjo en 2019 en Pamplona. De nuevo en el camión de gran tonelaje que utilizaba para desplazarse como transportista internacional y que usaba también como vivienda. Circunstancia que le hizo ganarse el apelativo de «el camionero yihadista».

En la Audiencia Nacional se le recuerda asimismo por sus intervenciones erráticas en los dos juicios que protagonizó por delitos de yihadismo.

En el celebrado en 2018, y por el que fue condenado a tres de cárcel por adoctrinamiento terrorista, fueron sonadas sus alusiones a los audios del excomisario José Manuel Villarejo que en esos días copaban la actualidad informativa.

Lo hizo para justificar los dos viajes que hizo a Turquía en 2014 y 2016. En el último fue expulsado a unos treinta kilómetros de la frontera con Siria y las autoridades dieron parte al Ministerio español de Asuntos Exteriores.

Acerca de estos viajes aseguró que los realizó por «intereses turísticos», y fue en ese momento en el que comparó su estancia con otra a la que se hacía referencia en los audios de Villarejo referida a un viaje de jueces y fiscales a Cartagena de Indias (Colombia).

«Podría haber ido con muchos objetivos pero fui con el mismo objetivo con el que se fue de aquí mucha gente a Cartagena de Indias; yo fui de vacaciones», fueron sus palabras.

La Fiscalía pedía en un principio por estos hechos que fuera condenado a 14 años y 3 meses de cárcel por adoctrinamiento terrorista y dos delitos de traslado a zona terrorista, pero rebajó finalmente su petición a 9 años y medio al retirar uno de los dos cargos por traslado a zona terrorista por el viaje que hizo en 2014, ya que hasta 2015 no fue tipificado como delito.

Finalmente fue condenado a tres años de cárcel por enaltecimiento y traslado a territorio terrorista en grado de tentativa, pena de la que se descontó el tiempo que pasó en prisión preventiva desde diciembre de 2016.

El tribunal dio por probada su adhesión a la estrategia propagandística de la organización terrorista Dáesh como quedó demostrado con su actividad en redes sociales desde donde lanzaba mensajes como «¡Oh hermanos! la mejor publicación es el vídeo donde degüellan a los enemigos del Islam».

La segunda ocasión que se sentó en el banquillo, en 2020, se enfrentó a una petición del fiscal de 5 años de cárcel por autoadoctrinamiento o a una pena alternativa de 3 años por enaltecimiento del terrorismo bajo la acusación de haber seguido usando las redes sociales para difundir propaganda realizada por productoras mediáticas afines a grupos terroristas yihadistas.

En este segundo juicio mantuvo una actitud desafiante que se saldó con su expulsión de la sala tras enzarzarse con la presidenta del tribunal, Ángela Murillo, cuando hacía uso de su derecho a la última palabra. «No están juzgando una actividad delictiva, están juzgando mi religión», fue su principal argumento de defensa.

En este caso, el tribunal no encontró suficientes pruebas y decidió absolverle al considerar que la actividad del acusado se limitó a la tenencia de un material que en su día pudo ser suministrado por agencias propagandísticas de corte yihadista, si bien él la obtuvo de fuentes abiertas.

«No quedando acreditado del acusado se orientara primordialmente a validar acciones terroristas o a su autores, incitando de forma alguna a su perpetración, en aplicación del principio de in du bio pro reo (en caso de duda se falla en favor del reo), procede absolver» al acusado, dictaminaron los magistrados que le juzgaron.EFE

6 COMENTARIOS

  1. Si este pajaro, con este curriculum estaba suelto, los que están dentro ¿que son?, no me lo explico la verdad, no pasan mas cosas por tiene que haber alguien o algo que nos echa una mano, por que sino no lo entiendo, como no nos hemos extinguido aun…

    • A ver …una vez más repitan conmigo…vienen a trabajar y pagar impuestos, para que garanticemos nuestras pensiones….esto lo tenéis que repetir todos los días al salir a la calle, o seréis fachas y fascistas… Es el catecismo progre y NO se pone en duda.

  2. «se había quitado la pulsera telemática que se la había colocado en sustitución de la pena de prisión «. Aquí la culpa la tiene los jueces qué le han dejado en libertad, que no son más tontos porque no se entrenan…. Tenemos una justicia de risa y unos jueces también a veces de risa…

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