EFE).- Cáritas ha advertido de que la «fractura social» cada vez se agrava más en Euskadi, donde la sociedad es «cada vez más desigual», lo disimula mejor, y «donde la pobreza severa se invisibiliza más».
Cáritas Euskadi atendió en 2022 a un total de 34.288 personas en situación de exclusión, 1.859 más que en 2021, lo que supone un 5,7 % de incremento respecto al año anterior, que se suma al 17 % que ya habían subido los atendidos en el 2020, según el balance hecho público este martes.
Son unas cifras que son una «muy mala noticia», según ha explicado en una rueda de prensa Ramón Ibeas, secretario general de Cáritas Vitoria.
Ibeas ha insistido en que no quería hacer un discurso «catastrofista: La situación económica ha mejorado, hay más servicios y más recaudación fiscal. Con ello, el 80 por ciento de la población vasca siente que las cosas van mejor, pero con la mejora económica decir que hay cosas que van mal empieza a molestar, y hay que insistir».
Y es que del restante 20 % de la población, un 10,4 % sigue en pobreza relativa y un 9,6 % en pobreza severa.
El perfil de las personas atendidas continúa siendo el de una mujer, extranjera y sola: «La pobreza es femenina e inmigrante», ha descrito Ibeas, quien ha resaltado que muchas de estas mujeres acaban «condenadas a los servicios domésticos, aunque algunas tengan hasta títulos universitarios».
De hecho, el tener un empleo ya no conlleva necesariamente la mejora de la calidad de vida.
Maite Sebal, directora de Cáritas Vitoria, ha desgranado las dificultades con las que se encuentran las familias atendidas y ha situado el acceso y el mantenimiento de la vivienda como uno de los mayores problemas.
Así, las familias atendidas por Cáritas dedican más de la mitad de sus ingresos a pagar la vivienda, y a su vez casi la mitad de las ayudas económicas que da Cáritas se destinan a mantener la vivienda.
Los responsables de Cáritas también han criticado las trabas para regularizar la situación administrativa de los inmigrantes, como consecuencia de la ley de extranjería y de las dificultades burocráticas.
«No hay derecho a tener que esperar cuatro o cinco meses para una cita en la Policía para pedir asilo, o a esperar seis meses para beneficiarse de los cambios en la RGI», ha apostillado Ibeas.
Ante estos problemas, la asociación católica ha propuesto activar políticas de vivienda como necesidad básica, atender a la desigualdad que el incremento de la brecha digital provoca recuperando la presencialidad en la atención pública, y controlar la economía sumergida, que explota a inmigrantes y refugiados.
En la rueda de prensa también se ha hablado de la acogida a los refugiados de la guerra de Ucrania, un flujo que está «más tranquilo. El movimiento de personas ha descendido, aunque la guerra sigue».
Finalmente el obispo de Vitoria, Juan Carlos Elizalde, ha presentado la campaña con motivo del Día de Caridad bajo el lema «Tú tienes mucho que ver» que tendrá lugar este domingo, día 11, cuando las parroquias ofrecerán sus colectas para el sostenimiento de la actividad de Cáritas. EFE








Lógico, somos un polo de atracción para los pobres del mundo, a pesar de tener más desempleo que la mayoría de las regiones europeas.
Es la «pescadilla que se muerde la cola» cuanto más dinero se dedica a «vulnerables» más vienen.