Agentes de Policía Local detuvieron ayer en Zabalgana a un joven de 22 años como presunto autor de un delito de robo con violencia.
La víctima fue un menor al que arrebató el teléfono móvil tras agredirle en la cara y amenazarle con un objeto punzante.
Un testigo de los hechos salió corriendo tras el presunto ladrón, persecución a la que se sumó un agente de una patrulla de la Policía Local que consiguió interceptarle.
En el cacheo superficial que se le realizó los policías encontraron el teléfono sustraído, así como una mochila y diversos objetos que, según las pesquisas policiales, fueron sustraídos horas antes de un vehículo estacionado en el Bulevar de Mariturri.









No era «un joven de 22 años», era un sujeto, individuo, presunto atracador, (o como quieran llamarle) de 22 años. Basta ya de malograr la palabra «joven» siempre relacionándola con hechos delictivos.
Y hay quien dice que los niños deben ir solos al colegio
Estaca!
Un mondadientes es también ojetopunzante. Si el jovenzuelo arrebato, amenazo y agredió, no es «presunto». El gililenguaje politicamentecorrcto es capaz de decir que uno que se mueve como un pato, grazna como un pato y nada como un pato, es presunto pato.