¿Amarillo? ¡A Mendi de azul y blanco! ¡Respeto al Alavés!

Opinión por Álvaro Martínez. En Vitoria se está instaurando en los últimos días la petición en redes sociales de ir con ropa amarilla a Mendizorroza, mañana domingo, al partido que nos enfrenta al Cádiz. Justamente el color del rival.

Y cada uno puede llevar el cabreo que quiera con nuestro Glorioso. Hemos bajado a segunda división. Cada uno podrá señalar a quien quiera como responsable del disgusto. Y podrá demostrar la frustración como le apetezca.

Pero hay dos cosas que no se tocan: El respeto al escudo y los colores.

No imagino a los aficionados locales del Camp Nou vistiendo de blanco o a los del Bernabéu acudiendo de blaugrana, por mucho enfado que lleven.

En la capital alavesa hay déspotas, desagradecidos, tipejos y provocadores que intentan un ataque sin precedentes a la historia del Alavés. 

Que haya vitorianos que estén pensando y proponiendo ofender a nuestro equipo, vistiéndose con los colores rivales… Es de los episodios más deplorables de los más de cien años de historia del equipo.

Quienes han fomentado esta ola en redes sociales tienen todo mi desprecio. Y quienes les sigan, otro tanto.

Da vergüenza que haya personas en casa que estén dispuestas a ese numerito, a avergonzarnos a todos en las televisiones españolas y europeas, a dejar a Vitoria a la altura del barro. ¡No tiene nada de alavesista!

El orgullo de ciudad y de club se demuestra hasta el último minuto, y sobe todo en los malos momentos. Pero exhibir un desapego, una falta de respeto a nuestros colores, no tiene nombre. Da grima.

Espero no pasar vergüenza este domingo y que se reflexione en las próximas horas sobre la posibilidad de formar parte del despropósito de unos mediocres, amargados e infames supuestos aficionados del Alavés.

¡OJO!

Hay aficionados y socios que no están por la labor de aguantar tal afrenta de otros vitorianos. Espero y deseo, que no pase nada, que nadie se incendie, y no haya tanganas.

Pero vitorianos, provocando a otros vitorianos, no tiene buena pinta.

P.D. Lo digo con el privilegio de ser socio del Alavés el día que nací (así lo decidió mi padre) e hijo de un ex jugador.

Y al Cádiz, desearle toda la suerte del mundo. Siempre han caído simpáticos. Y que ellos vayan de amarillo, faltaría más. Pero ellos.

Y si os salváis, os aplaudiremos a rabiar. Pero vistiendo de azul y blanco.

Hay propuestas en redes sociales para que quien entre al juego del desprecio a su equipo… ¡Se quede sin carnet del Alavés para siempre! 

Si yo decidiera… ¡Adelante! ¡Fuera para siempre! A 24 horas del supuesto esperpento… ¿Quién se atreverá a ofender al Alavés?



6 Comentarios

  1. No se puede llevar la camiseta amarilla del glorioso? Además cada uno protesta como quiere, siempre con respeto por supuesto. Yo voy a ir con la que voy siempre, y es la naranja de Martín Astudillo.

  2. ¿Cuántas veces ha utilizado el D. Alavés la camiseta tradicional? ¿Respeto al escudo y a los colores o a vender más camisetas y más símbolos con el nuevo escudo?

  3. Dejen de verter sus frustraciones en 11 mercenarios y hagan algo de provecho, si no es molestia. Hagan como sus padres: encuentren un trabajo!

  4. perdom, pides respetto, aqui si dices que eres del madrid o del barcelona te cruzan la cara , minimo, a una amiga mia , el niño de cuatro años cuando se jugo con el barcelona la copa del rey , el niño es del barcelona y tenia camiseta de su equipo , ya no los niños en un parque casi le pegan , los padres tambien, y preguntando por que si el niño vive aqui estaba con una camiseta del barcelona, por favor empieza por respeto cuando alguien sea niño o adulto y le guste cualquier equipo , no le rompan la cara aqui

  5. Hombre, pero no se ha dicho de llevar una camiseta amarilla donde ponga Viva el Cádiz, se ha dicho de llevar la camiseta amarilla con el escudo del Alavés la que llevo el equipo años atrás. Además yo creo que es un símbolo de hermandad y como de que pronto nos veremos juntos en 1° otra vez. Yo no creo que haya que darle más vueltas y los colores cada uno los lleva en el corazón.

Dejar respuesta