Álava central y Rioja Alavesa son las primeras zonas de la comunidad autónoma que van a revisar sus respectivos Planes Territoriales Parciales (PTP) tras la aprobación el pasado verano por parte del Gobierno Vasco de las nuevas Directrices de Ordenación del Territorio (DOT).

El Ejecutivo autonómico y la Diputación Foral de Álava han firmado un convenio de colaboración para la revisión de estos dos planes, que son los instrumentos de planeamiento necesarios para la ordenación del territorio en los ámbitos que superan los límites municipales.

En el conjunto del País Vasco hay 15 zonas con sus respectivos planes parciales. Estas dos zonas alavesas son las primeras que se ajustarán a las nuevas DOT y a ellas les seguirá la de Bilbao Metropolitano.

Las nuevas DOT incorporan de cara a futuros planes sectoriales y urbanísticos cuestiones como el reto del cambio climático, la perspectiva de género, el envejecimiento de la población y sus consecuencias, la accesibilidad, la inmigración y la participación pública en la gobernanza del territorio.

Las bases de la nueva estrategia territorial se alinean con los retos identificados en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible aprobada por la ONU.

El plan de Álava central, de cuya actualización se encargará el Gobierno Vasco, abarca a una gran área funcional de 32 municipios, entre los que se encuentra el de Vitoria, y afecta a gran parte de la superficie de la provincia.

Entre otras cuestiones, según ha explicado el consejero de Medio Ambiente, Planificación Territorial y Vivienda del Gobierno Vasco, Iñaki Arriola, trabajará por garantizar la conectividad ecológica entre los espacios naturales que rodean la Llanada con los de su interior, como Salburua, robledales-isla y cauces fluviales, entre otros, con el Anillo Verde de la capital y sus prolongaciones «como piezas esenciales para afianzar esa conexión de los ecosistemas».

Además, en línea con las DOT, apostará por concentrar la edificación allí donde ya existe, evitando en lo posible una mayor urbanización de suelo, lo que implica llevar acabo actuaciones de densificación residencial y de recuperación de suelos industriales para las necesidades futuras.

También propiciará estrategias correctoras de desequilibrios territoriales entre el núcleo urbano central y las zonas rurales dispersas para «frenar el despoblamiento y envejecimiento de estas» a través de políticas de desarrollo rural integral.

Se revisarán las infraestructuras existentes con el objeto de reforzar la integración a través del transporte público de la Montaña y los Valles Alaveses con Vitoria.

En cuanto al de Rioja Alavesa, el diputado foral de Medio Ambiente y Urbanismo, Josean Galera, ha explicado que la revisión, de la que se encargará la Diputación, incorporará criterios para la implantación de bodegas en suelo no urbanizable y para la mejora de las ya existentes.

Galera ha dicho que se tendrá en cuenta la necesidad de usos complementarios para regular la actividad y las construcciones, con el objetivo de integrar la producción, el paisaje y la ocupación del suelo, manteniendo siempre la «singularidad y características tradicionales de la comarca».

Además de analizar la movilidad en la zona, la revisión del PTP se adecuará a la nueva cuantificación residencial establecida por las DOT, con la reducción del número de viviendas residenciales «en una apuesta por la rehabilitación de las viviendas antiguas y en contra de la excesiva ‘artificialización’ del suelo», ha concluido. EFE


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