EFE.- Mañana lunes será juzgado un hombre que se enfrenta a una petición de cinco años de cárcel por supuestamente agredir a su esposa, incluso estando embarazada, y controlarla de manera continua.
El escrito de acusación afirma que el hombre impedía incluso a su esposa, con la que mantenía una relación desde 2010 y tuvo tres hijos, salir con libertad del domicilio familiar en Vitoria, ya que no le facilitaba copia de las llaves.
También que le prohibía gestionar los ingresos del acusado como los percibidos por ella misma en concepto de ayudas sociales y mantener contacto con su familia.
Añade que durante 2014 los golpes por todo el cuerpo se intensificaron, especialmente durante el último trimestre del embarazo de la mujer, y que en 12 ocasiones tuvo que acudir a los servicios médicos.
La Fiscalía considera los hechos un delito de coacciones continuados en el ámbito de la violencia de género y dos de maltrato, un de ellos de carácter habitual.
Por todo ello, el Ministerio Público pide 5 años de cárcel para el hombre y la prohibición de aproximarse y comunicarse con su pareja durante 15 años.



una pregunta, ¿era la esposa, o la follamiga?