(EFE).- La Diputación de Gipuzkoa reabrirá mañana los cuatro carriles de la autopista AP-1 a la altura de Eskoriatza quince meses después del desprendimiento de la ladera que obligó a cortar los dos carriles en sentido a Vitoria.
Los problemas en este punto kilométrico 120 comenzaron el 5 de marzo de 2015, cuando un desprendimiento colapsó los dos carriles en sentido a capital alavesa.
En un primer momento se proyectó la construcción de tres pantallas de micropilotes para estabilizar el talud deslizado, pero el 8 de julio se produjo un segundo desprendimiento.
El 27 de noviembre, «cuando parecía que las obras tocaban a su fin», según ha explicado la Diputación en un comunicado, se produjo un tercer deslizamiento de la ladera debido a las lluvias intensas que cayeron a lo largo de una semana.
Este movimiento provocó la rotura de 70 metros de la pantalla inferior construida en la ladera y «comprometió gravemente» la estabilidad de la pantalla intermedia.
En ese momento la Diputación decidió cambiar la dirección geotécnica de la obra para buscar «una solución rápida y definitiva».
La institución foral optó por «revisar completamente los parámetros con los que se planteó la obra en su inicio» y contrató para ello al catedrático de Geología y Geotecnica, José María Rodríguez Ortiz, «gran experto en taludes».
Las nuevas obras han finalizado, a falta de algunas actuaciones paisajísticas que no afectarán al tráfico, y la carretera será reabierta totalmente en la tarde de mañana.
Durante todos estos meses, la Diputación habilitó un «by pass» a través de los carriles en sentido a San Sebastián.

