Nadando por las calles con inundaciones: Bilbao ayer revivió la escena viral que nació en Vitoria (foto hace 6 años). Aunque en el caso de los vizcaínos, con ropa. En la capital alavesa, en calzoncillos.
La tradición vasca del chapuzón callejero: Vitoria innovó, Bilbao imita. Inundaciones Vitoria: Nadando en calzoncillos en la carretera
SUMIDEROS
Y de fondo el mismo problema: Los sumideros no se limpian. Tormenta sobre Bilbao… ¡Y contra el alcalde! Aunque en Vitoria este problema se va a terminar con el anuncio de esta misma semana: Se acaban inundaciones en Vitoria por atascos de alcantarillas
CLASICO VASCO
Lo de las inundaciones empieza a convertirse en un clásico vasco. Ayer, en pleno chaparrón bilbaíno, varios ciudadanos del Casco Viejo decidieron que, ya que la calle parecía una piscina, tocaba nadar.
Sí, nadar. Con ropa, eso sí, que Bilbao siempre ha sido más de “estilo RECATADO”.
La escena recordó inmediatamente a aquella joya histórica de Vitoria, cuando un chaval se lanzó a hacer crol y braza en plena carretera… en calzoncillos.
La escena sigue siendo una obra maestra del surrealismo local: “Un chaval se ha puesto a nadar en calzoncillos a crol y braza. Para morirse” . Y todo ello en la famosa “piscina de Arriaga”, como decían los vecinos, que culpaban al Ayuntamiento por no limpiar los sumideros. Arriaga ya tiene piscina gracias al Ayuntamiento que no limpia los sumideros, nos decían los vecinos.
Bilbao 2026 vs. Vitoria 2018: duelo de estilos acuáticos
- Vitoria: estilo libre, calzoncillos, carretera como piscina improvisada.
- Bilbao: estilo urbano, ropa puesta, Casco Viejo convertido en canal veneciano.
Cada ciudad con su personalidad, pero la misma filosofía: Si la calle se inunda… se nada.
Risas, comparaciones y tradición vasca de “adaptación al medio”
En redes, muchos vitorianos recordaron el vídeo de Arriaga y bromearon con que Bilbao “por fin ha copiado algo bueno”. Otros reivindicaron que, aunque los bilbaínos se tiren al agua con ropa, el nivel de compromiso vitoriano —calzoncillos y braza— no se supera fácilmente.
Y es que, cuando el agua sube, el humor también. Ayer Bilbao se mojó, pero Vitoria ya había marcado el listón hace años.
Conclusión
Las inundaciones preocupan, sí. Pero también dejan estampas que solo pueden ocurrir aquí. Vitoria tiene su nadador mítico. Bilbao ya tiene su versión 2026. Y nosotros, material… mientras esperamos que alguien limpie los sumideros.
¡menos mal que no ha habido desgracias personales!








